Estructuras de la 4T se fracturan: Gertz y Sánchez Cordero, acusados
Justo a la mitad de sexenio y de cara a un proceso de Revocación de Mandato, el gobierno del presidente López Obrador vive el momento más complicado de su incipiente existencia.
Las acusaciones del exasesor jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer Ibarra ponen al Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero ante una posible remoción.
En un texto libre, publicado en la revista Proceso, Scherer declaró que el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, y la senadora Olga Sánchez Cordero, realizan una persecución política en su contra.
Asegura que ambos han buscado implicarlo en una red de corrupción que lo vincularía a los casos de Juan Collado, Cruz Azul, Viaducto Bicentenario, Inés Gómez Mont y Víctor Manuel Álvarez Puga.
La senadora Olga Sánchez Cordero dijo que no responderá a las acusaciones hechas por Scherer, que calificó de falsas.
“Por lo que a mí respecta no voy a caer en el juego de hablar de las afirmaciones falsas que hace sobre mi persona y del actuar en mi encargo como secretaria de Gobernación, para servir de distractor. De mi parte doy por cerrado este tema”.
Scherer Ibarra dijo que ella no logró “sobreponerse al desengaño” que implicó verse acodaba en sus funciones como secretaria de Gobernación y “emprendió una investigación sobre mi persona y mis actividades profesionales”.
“La exsecretaria pretendió infamarme al insinuar que hice de la cercanía y el servicio al gobierno un muy redituable e ilegítimo modo de vida”
De Gertz escribió que “Hace uso de la fiscalía como si fuera su despacho privado y tiene a Juan Ramos López, su subprocurador, como abogado de cabecera para privilegiar el avance de sus asuntos personales…”
Igualmente cuestionó su eficacia como Fiscal: “no alcanzan a verse los resultados concretos que le fueron encomendados” sobre el combate a la corrupción y la persecución a la delincuencia organizada.
Abiertamente acusó a Gertz de impedir que Alejandra Cuevas salga de prisión y en su “lista de reproches”, le imputa a Scherer no haberlo ayudado con este “favor”.
“Sólo un favor’ me había pedido y que yo se lo había negado: impedir que su cuñada Laura Morán y la hija de esta, Alejandra Cuevas Morán, obtuvieran un amparo por la acusación del homicidio de su hermano Federico Gertz Manero, de lo que él las acusa. Lo pidió el fiscal, sí, a sabiendas de que era un acto ilegal”.