Estrategia de “Abrazos no Balazos”, en absoluta descomposición
En plena descomposición de la estrategia presidencial “Abrazos no Balazos”, el crimen organizado volvió a la práctica del ahorcamiento y colgado de cuerpos en.
La madrugada de este viernes 15 de julio, aparecieron dos cuerpos colgados desde un puente vehicular en San Marcos, Guerrero.
Fueron colocados en el puente, conocido como “Las Quintas”, ubicado cerca de la cabecera municipal.
Como en anteriores casos, fue colocada una manta con un mensaje firmado por la delincuencia organizada.
Paradójicamente, en esa misma entidad, Guerrero, elementos de la Guardia Nacional denunciaron el trato inhumano que reciben del gobierno local y federal.
A través de un video anónimo, distribuido por EL UNIVERSAL, revelaron las “condiciones pésimas” en las que los mantienen desplegados en el puerto de Acapulco, Guerrero, donde apoyan a las autoridades locales en labores de seguridad pública.
Los mantienen alojados en el sótano del estacionamiento del Centro de Control, Comando, Cómputo, Comunicaciones y Coordinación, mejor conocido como C5, en la costera Miguel Alemán, de dicho puerto turístico.
“Es una situación muy denigrante, ya que no contamos con literas para descansar, no tenemos un espacio digno para ingerir nuestros alimentos tampoco área de baños para nuestro aseo personal y realizar nuestras necesidades fisiológicas”.
El portal INFOBAE reseñó los principales casos de colgados que se han registrado en México recientemente.
A fines del año pasado, nueve cadáveres fueron colgados en el puente el Orito en el municipio de Cuauhtémoc, Zacatecas.
Algunos de los cuerpos estaban semidesnudos. La mayoría colgaba de cuerdas azules y amarillas en el puente de la carretera federal 45, en el municipio limítrofe con el estado de Aguascalientes.
Algunos se hallaban atados por los pies. A todos los balanceaba el viento. Un décimo cuerpo se había vencido por su propio peso y yacía tendido sobre el asfalto. Todos eran “masculinos que oscilaban entre los 21 y 42 años”,.
El 9 de enero, en un puente peatonal ubicado en el Parque Cuarto Centenario, a la altura de la colonia Industrial y Esparza, en el municipio de Fresnillo, Zacatecas, la policía localizó un cuerpo maniatado y con señales de tortura que pendía de una cuerda.
El 26 de ese mismo mes, dos cuerpos fueron colgados en un puente vehicular de la vía federal número 45. Los cuerpos estaban semidesnudos, atados de pies, manos, sogas en el cuello y signos de tortura.
En febrero, aparecieron los cuerpos de otros seis hombres colgados desde el barandal de una bodega en Pánfilo Natera. Tenían pegada la cartulina atribuida al brazo armado del Cártel de Sinaloa, la llamada “Operativa MZ”, que disputa el territorio al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Zacatecas.
Esta práctica no empezó en el actual gobierno de López Obrador. Es común entre las bandas de narcotraficantes en México por lo menos desde el 2010.
Entre julio y agosto del 2010, varios cuerpos fueron colgados en diferentes puentes de Cuernavaca, Morelos, en medio de la guerra descarnada de los grupos que, tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva, en diciembre del 2009, se disputaron el vacío de poder.
En el 2013, en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, aparecieron nueve cadáveres ahorcados. Y en otros estados como Guerrero, Sinaloa o Coahuila, también se reportaron cuerpos ahorcados con mensajes de organizaciones criminales.
En la Ciudad de México, el primer registro de una víctima colgada desde un puente data del 20 de octubre de 2015.
Fue colocado en el puente de la Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, en los límites con el Estado de México. Presentaba dos disparos en la cabeza.