Avanza mitigación de la crisis hídrica en NL
Monterrey, NL., a 12 de julio de 2022.- Las medidas que ha tomado el gobierno de Nuevo León, y el inicio de la temporada de huracanes en territorio nacional, se conjugaron durante los últimos días para permitir un respiro a la crisis por escasez de agua en el estado.
Desde diciembre del año pasado se instalaron bombas flotantes en la presa Cerro Prieto, y a inicios de este año se puso en marche el programa de atención a la población a través del abasto con pipas y tanques cisterna.
Además, se instalaron 16 garzas o puntos de despacho a las pipas; se han renovado equipos de bombeo y reductores de presión, y se ha realizado el bombardeo estratégico de nubes para generar lluvia.
Cabe recordar que desde el pasado 3 de febrero el gobierno neoleonés emitió una declaratoria de emergencia por el desabasto del vital líquido en las presas Cerro Prieto y La Boca, medida que continúa vigente a través de la suspensión de actividades que por su naturaleza ameriten el uso excesivo de agua.
Tras varias semanas de crisis hídrica, la tarde y noche del pasado 22 de junio se registraron lluvias, con precipitaciones moderadas a fuertes en algunos municipios conurbados a Monterrey, lo que sin duda contribuye a mitigar los estragos de la sequía extrema.
En el Plan Hídrico Nuevo León 2050, se considera que la falta de agua es resultado de la reducción de la vegetación en las cuencas que convergen en el estado de Nuevo León, siendo la del Río Bravo-San Juan en la que se pierden en promedio 12 mil 142 hectáreas de vegetación, lo cual impacta negativamente.
Con base en ello, dicho plan estableció un Índice de Jerarquización con valores positivos y negativos, para que a partir de su análisis se propongan proyectos para atender los problemas ambientales en las cuencas de la entidad.
“Teniendo en cuenta estos índices, se obtuvieron los porcentajes de los valores positivos y negativos con el fin de realizar un análisis cuantitativo que permitiera jerarquizar las cuencas respecto al grado de conservación de sus recursos, y priorizar los programas y acciones requeridos para restaurar y mejorar las condiciones ambientales de las cuencas que lo necesite”, establece dicho plan.
El costo estimado para llevar a cabo esos proyectos asciende a 490 millones de pesos; sin embargo, el mejor pronóstico para continuar la mitigación de esta crisis hídrica, es la temporada de lluvia entre los meses de agosto y septiembre próximos.