Bartlett, la sombre del fraude más grande en la historia de México
MÉXICO 29/07/18.- La nominación de Manuel Bartlett para la ignota dirección de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) generó un verdadero tsunami de críticas en las redes sociales contra el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Sobre el poblano quedó la oscuridad del apagón ocurrido en 1988, cuando se suspendió el conteo de las votaciones y Carlos Salinas de Gortari fue ungido Presidente de la República, venciendo a Cuauhtémoc Cárdenas en la elección más sospechosa de la historia.
Los paquetes fueron quemados, con el apoyo del PAN, comandado por Diego Fernández de Cevallos en la Cámara de Diputados, quien se burlaba de las minorías “que bien caben en un elevador”. Hoy, el destino da la vuelta y el PAN es esa minoría.
Pero Bartlett, entonces Secretario de Gobernación, ahora regresa a los lugares estelares del nuevo régimen, pese a ser acusado de la “caída del sistema” de aquel 1988, que fue precisamente el parteaguas del eclipsamiento del PRI en el poder.
En un entrevista con el periódico Reforma, el año pasado, Bartlett afirmó que Salinas de Gortari perdió la elección de 1988, y que se manipularon las cifras para entregarle la victoria.
En las redes sociales recuerdan este pasado tenebroso, además del sin sentido que representa colocar como director de una compañía de luz a una persona que no tiene ninguna experiencia en ello. Algunos lo consideran como una burla “será la lámpara de Diógenes”.
Bartlett Díaz fue Secretario de Gobernación, Secretario de Educación Pública, Gobernador de Puebla; es Senador integrante de las comisiones de energía y puntos constitucionales. Este último cargo es lo que “lo conecta” con la CFE.
El propio Bartlett admitió en aquella entrevista que el fraude se orquestó luego de un acuerdo entre el Partido Acción Nacional (PAN), y la complicidad de los líderes del Frente Democrático Nacional.
Las irregularidades en esta elección provocaron que en 1991 se creara el Instituto Federal Electoral (IFE), que operó de 1990 a 2014, cuando se convirtió en el Instituto Nacional Electoral (INE).