¿Un lobo con piel de oveja?
Hace unos días Barack Obama, presidente saliente de Estados Unidos, visitó Europa para despedirse de sus colegas miembros del debilitado club europeo de los 28 (serán 27 en cuanto se vaya Gran Bretaña allá por 2024); en un inter aprovechó para cenar en privado en el Hotel Adlon en Berlín con su amiga Angela Merkel, la canciller alemana que finalmente anunció su intención de buscar un cuarto período de gobierno en 2017.