Gamboa Patrón, el ecocida del Caribe
Haciendo uso de sus amplios y largos tentáculos como secretario particular de Miguel de la Madrid, en el infame sexenio gris, Emilio Gamboa Patrón –un aborto del saurismo tardío– consiguió los contratos necesarios para adjudicarse el muy jugoso del relleno de piedras del Muelle Fiscal de Puerto Progreso, en 1985. Un atraco a la medida de su naciente carrera de prevaricador.