Roban, garrotean, torturan… ¡la corrupción son ellos!
Ginés de Sepúlveda, uno de los curas inhumanos de la Inquisición española de la Edad Media, sostenía la crueldad más extrema contra los indígenas americanos, porque “pertenecen a una categoría de seres cuya barbarie natural los condena a la servidumbre; es ilusorio pretender evangelizarlos, sin someterlos previamente”. Someterlos, claro, era torturarlos y extinguirlos.