EEUUA quiere a Bartlett por asesinato de Enrique Camarena
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó el congelamiento de las cuentas bancarias de la pareja de Manuel Bartlett Díaz, Julia Abdalá Lemus, y de su hijo León Manuel Bartlett Álvarez, como parte de las investigaciones que realiza el gobierno de Estados Unidos contra el entonces secretario de Gobernación cuando fue asesinado el agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar.
Lo anterior fue dado a conocer por el periodista Salvador García Soto en su columna de este sábado, Serpientes y Escaleras, de El Universal en la que destaca que es una de las primeras acciones del nuevo titular de la UIF, Omar Reyes Colmenares, tras la remoción de Pablo Gómez Álvarez, quien fue designado para presidir una Comisión Presidencial para la reforma electoral.
De acuerdo con esta versión, Bartlett Díaz va a ser acusado en Estados Unidos por haber filtrado la información a Rafael Caro Quintero, líder del extinto Cártel de Guadalajara, de que Kike Camarena era agente de la DEA, lo que llevó a su secuestro, tortura y asesinato en 1985. También se le acusa de haber colaborado en la fuga de Caro Quintero en aquel tiempo.
Sin embargo, la información no precisa el por qué de la acción indirecta de congelar cuentas e inversiones de su pareja y de su hijo, este último, involucrado en la venta de 20 ventiladores al IMSS con un sobre precio 85% más caro y por la asignación de un contrato por 31 millones de pesos a la Secretaría de la Defensa. Ambas operaciones se realizaron a través de la empresa Cyber Robotic Solutions.
De hecho, la empresa fue inhabilitada 21 meses por la Secretaría de la Función Pública, por la venta de dichos ventiladores, usados y a sobreprecio, al IMSS para tratar a pacientes con Covid-19. N. Aún así, posteriormente recibió el contrato de la Sedena con vigencia hasta junio del 2023. Con López Obrador, obtuvo siete contratos por un monto de 66 millones 408 mil 675 pesos, según el portal Latinus.
La UIF no ha desmentido esta información que, de confirmarse, implicaría el inicio de un distanciamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien durante su sexenio mantuvo bajo protección política al ex director de la CFE e incluso se negó a extraditar al narcotraficante, Rafael Caro Quintero.