Más de 60 víctimas, pocos recursos y cero protocolos
Las cifras de víctimas fatales notificadas por los gobiernos de Veracruz (29), Hidalgo (21), Puebla (13) y Querétaro (1) por las inundaciones se incrementaron, según detalló este lunes Laura Velázquez Alzúa, coordinadora de Protección Civil.
El reporte de la CNPC también consigna 65 personas no localizadas en Hidalgo (43), Puebla (4) y Veracruz (18). Sin embargo, versiones de la población aseguran que son más de 100 tan sólo en Veracruz.
Las lluvias están asociadas a la tormenta tropical Raymond, que se formó el jueves frente a las costas de Guerrero, en confluencia con los remanentes del huracán Priscilla y otros sistemas en el océano Atlántico.
En las cinco entidades más afectadas hay 146 refugios temporales que brindan albergue, servicios básicos, alimentos y atención médica a cerca de 5.500 personas.
Tan solo en Puebla hay más de 30.000 damnificados, una estimación preliminar de 16.000 viviendas dañadas, 38 municipios con daños mayores y 91 localidades incomunicadas.
En Veracruz, autoridades estiman casi 30.000 viviendas afectadas, mientras que 2.871 personas están en 50 refugios temporales.
El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Esteva, informó que las lluvias también afectaron carreteras federales. Son 132 tramos en Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro.
El Secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, informó que desde la madrugada del jueves 9 de octubre se activó el Plan DN-III-E en Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro.
Se desplegaron 7 mil 347 efectivos, de los cuales 4 mil 717 corresponden al Ejército y 2 mil 630 a la Guardia Nacional, quienes participan en labores de rescate, evacuación y apoyo a la población afectada.
Este lunes, luego del desastre, la presidenta Claudia Sheinbaum entró a la discusión sobre el antiguo FONDEN, eliminado por su antecesor Andrés Manuel López Obrador.
En el Congreso todavía no está definido cuanto dinero van a destinar el próximo año para enfrentar este tipo de tragedias, que en México se han vuelto cíclicas independientemente del partido que gobierne.
Señaló que el antiguo Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden) operaba bajo protocolos burocráticos para declarar emergencias, lo que en el pasado derivó en casos de corrupción al desviar recursos para favorecer a allegados.
Explicó que, ante esta situación, en su sexenio, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió eliminar el fideicomiso y establecer una partida presupuestal directa para emergencias.
Sin embargo, no explicó por qué por ejemplo la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle giró instrucciones para detener los apoyos de despensas y bienes provenientes de la sociedad civil para los damnificados.
La presidenta se limitó a decir que el Fonden, tenía una serie de protocolos de atención: declaratoria de emergencia, un proceso muy burocrático. Ahí hubo mucha corrupción.
No obstante, en esta última contingencia, pese a que se sabía tendría un impacto importante, no hubo protocolos precisos.