Otro super empresario surgido con la 4T
Jorge Stephan Romita Iturbe es un empresario y contratista mexicano que ha cobrado relevancia pública recientemente tras una investigación periodística de Latinus, publicada hace unos días.
Es socio y representante legal de empresas como DR México y VIP Ingeniería. Originalmente, sus negocios se centraban en la venta de insumos básicos y material de oficina para instituciones como la Casa de Moneda.
Romita tiene contratos por más de 4,500 millones de pesos con el gobierno federal. Entre ellos, el de gestión de datos biométricos ciudadanos. Se le otorgó, sin licitación previa, por la Agencia de Transformación Digital para a VIP Ingeniería.
Antes de su expansión federal, sus empresas ya operaban como proveedores del gobierno de la Ciudad de México, vendiendo desde cubrebocas hasta instalaciones tácticas para la Fiscalía local.
Carlos Loret de Mola sugiere, en su columna de El Universal, que el crecimiento meteórico de este empresario, está ligado a relaciones con figuras de alto nivel en la Secretaría de Marina y otras áreas estratégicas del gobierno.
El texto del periodista destaca que al inicio del gobierno de López Obrador, el joven empresario de origen italiano Jorge Stephan Romita Iturbe era un sencillo proveedor de material de oficina para la Casa de Moneda.
Le vende de todo al gobierno: desde cubrebocas y despensas hasta equipos de reconocimiento submarino para las aduanas, equipo de filtros migratorios para el aeropuerto.
Apenas en diciembre pasado, le otorgaron por adjudicación directa, sin licitación de por medio, recolectar los datos biométricos de todos los mexicanos. Un negocio de mil 200 millones de pesos.
Con la firma del controversial “Pepe” Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital del gobierno de la presidenta Sheinbaum, obtuvo dicho contrato. Según Loret de Mola, el primer peldaño de este empresario fue la
Éste lo canalizó al gobierno de la Ciudad de México, donde se relacionó con Luz Elena González y Carlos Ulloa, dos de las personas de mayor confianza de Sheinbaum;
Otro contacto fue el ex secretario de Seguridad, Alfonso Durazo y desde Sonora se conectó con el ex secretario de Marina de AMLO, el almirante Rafael Ojeda y los sobrinos de éste, los hermanos Farías Laguna.
Se volvió proveedor de confianza de la Marina, entró al negocio de la seguridad y se introdujo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que controla la Marina.