Rutilio, cuñado de Adán, implicado en negocios turbios
Rutilio Escandón Cadenas, exgobernador de Chiapas, exesposo de Rosalinda López Hernández, hermana de Adán Augusto, y ahora cónsul de México en Miami, a propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum, se encuentra sumido en un grave caso de corrupción que involucra a varios altos funcionarios de su administración.
Se trata de una red de trata de personas, en la que se menciona, entre otros, a: Guillermo Ramos Pérez, presidente del Tribunal Superior de Justicia; la jueza local Ángeles Guadalupe Mendoza; y los magistrados María Itzel Ballinas Barboza, Claudia Lucía Domínguez Acuña y Guillermo Horacio Esponda Orantes.
Todos ellos aparecen en un amplio reportaje, publicado por IMAGEN RADIO, en el que aseguran que este grupo estaría coludido con empresarios locales, en un entramado que combina corrupción judicial, extorsión, lavado de dinero y trata de personas.
También aseguran que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene abiertas diversas investigaciones al respecto, como es el juicio 432/2010, iniciado por Francisco Javier Echeverría Blanco, propietario de la Plaza Baktún, quien contrató al exmagistrado federal José Tomás Garrido Muñoz para manejar su demanda.
Todo comenzó como litigio de un adeudo de 711 mil pesos contra Grupo Diestra, dueños del hotel Marriott Tuxtla, derivó en una reclamación escandalosa de tres mil millones de pesos. El monto, producto de un peritaje, presuntamente fraudulento, realizado por Ángeles Guadalupe Mendoza Bravo, perito de la Fiscalía Estatal, señala el reportaje.
El peritaje se basa en el argumento de que una colindancia de 35 metros cuadrados impidió a Echeverría Blanco desarrollar una torre de seis pisos, un proyecto que nunca se ejecutó ni mostró indicios de ser viable. Sin embargo, el litigio siguió adelante con el apoyo de los jueces.
El grupo Baktún, señala el reportaje, es conocido por operar desde hace décadas giros negros en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Presumen que hay explotación sexual forzada y trata de personas. Todo, con la tolerancia y complicidad de autoridades estatales y municipales.
El grupo Baktún, están encabezado por Francisco Echeverría Blanco y su hijo José Alonso Echeverría. Entre los negocios que manejan, se encuentran “Secrets Social Club”, dirigido a la comunidad LGBT y operados por José Alonso, cuyo teléfono se publica para reservaciones en el sitio del club nocturno.
También manejan “Laurent Club Tuxtla”, Tequila Antro Banda, y el table dance “Gitano”, que ha funcionado por mucho tiempo en el mismo domicilio fiscal de Francisco Echevarría Blanco (Andador Vía Láctea Lote 1 S/N, Zona Galáctica, 29039), en la llamada zona galáctica.
Las operaciones de estos giros nocturnos han sido vinculadas a espectáculos dirigidos a diversos públicos, incluyendo eventos LGBT y espectáculos para caballeros, promovidos a través de las redes sociales y con números telefónicos asociados a los dueños del grupo.
Esta zona es conocida, señala el reportaje, porque ahí las autoridades de Tuxtla toleran el sexo-servicio y la trata de personas. Señalan que el ex gobernador, ahora cónsul, tenía conocimiento de todo esto, dado que Echeverría Blanco y su hijo tienen antecedentes penales que datan de 2011.
En ese año, fueron denunciados por retención y sustracción de menores, tras un incidente violento que incluyó el uso de gas lacrimógeno contra una menor de apenas un año y seis meses. Este hecho derivó en una orden de aprehensión en su contra.
Aunque ha sido buscado el ex gobernador Rutilio Escandón, para que ejerza su derecho de réplica, no ha sido localizado.