¿Cómo nos arreglamos?
Con un sin igual cinismo patriotero, Virgilio Andrade, el investigador de la Casa Blanca, producto de la improvisación de la política, y de la política de la improvisación mexiquense, concluye que la corrupción es tema cultural. O sea que los mexicanos ya venimos desde el vientre materno estigmatizados con la corrupción. Es cultura. Es como la literatura, como la poesía. Es cultura, No le creo nada al señor investigador de la corrupción y de los conflictos de interés, siendo él mismo un conflicto de interés.