Sigue el baile de la manzanilla
Ya la hicieron en México los grandes inversionistas de tierras extrañas. En cuatro años se han apropiado de casi todos los grandes medios de producción que antes estaban en manos de mexicanos y en manos del Estado. Prácticamente, la industria del petróleo está ya privatizada y en manos de extranjeros. La usura, de no ser por los capitalistas asociados con Carlos Slim o con los grupos económicos de Monterrey y de Jalisco, está en manos de avaros extranjeros.