Viaje sin retorno
La temporada de vacaciones estivales es una de las más placenteras del año, un relax para hacer un pequeño stop a medio camino, antes de iniciar la segunda ruta y prácticamente enfilarnos hacia la despedida de los últimos meses.
Ese alto en el camino nos ayuda a romper la rutina, despejar la mente y compartir ratos agradables rodeados por personas con las que guardamos sentimientos de cariño y afinidad porque viajar con alguien extraño o recientemente conocido es sumamente arriesgado, casi siempre termina en pleitos y sinsabores.