Duarte, el apestado

Bien dijo el veracruzano más brillante que ha habido en el estado, don Jesús Reyes Heroles, que en política la forma es fondo.

De la Ciudad

Guillermo Pimentel Balderas  SNRP: mayor defensor de los derechos laborales y libertad de expresión de los periodistas mexicanos ¿Qué hay…

Senado, centro de la negociación política

Frente a un país convulsionado por reclamos en prácticamente todos los frentes, el presidente del Senado, el panista Roberto Gil Zuart y el resto de la plantilla de legisladores en ese recinto decidió cerrar el año legislativo convirtiéndose en el gran foro de la negociación de los temas más álgidos del momento Mexicano.

Viaje sin retorno

La temporada de vacaciones estivales es una de las más placenteras del año, un relax para hacer un pequeño stop a medio camino, antes de iniciar la segunda ruta y prácticamente enfilarnos hacia la despedida de los últimos meses.
Ese alto en el camino nos ayuda a romper la rutina, despejar la mente y compartir ratos agradables rodeados por personas con las que guardamos sentimientos de cariño y afinidad porque viajar con alguien extraño o recientemente conocido es sumamente arriesgado, casi siempre termina en pleitos y sinsabores.

El pellejo presidencial

Ay, güey, como dicen los chamacos de hoy en día, este escribidor no quisiera estar un instante en el pellejo presidencial, aunque su ventaja, la de Peña Nieto, es que no se da cuenta. Y más, que no se da cuenta que no se da cuenta, parafraseando al The Economist londinense, en su artículo editorial El Pantano Mexicano.

Ante el vacío ideológico, el fundamentalismo rupestre

La actitud amenazante, fundamentalista, de los grupos, sectores y partidos de la derecha mexicana es la respuesta directa al vacío ideológico, la falta de programa, la ausencia de ideas, de honradez y rumbo de un dizque gobierno dividido por intereses y ambiciones punibles, dedicado a su enriquecimiento personal, al saqueo y a la inmundicia.

El fenómeno Trump o de la incapacidad de gobernar

Cualquiera pensaría que el arte de gobernar es un ejercicio reservado para mentes brillantes. Si los oficios y profesiones requieren algún tipo de examen, el dirigir a un pueblo, un estado o una nación debieran exigir la mayor capacidad y aptitud.