Ya le tienen miedo al miedo

En el escenario nacional, el miedo se ha convertido en la mejor arma a la mano de los indolentes y prevaricadores para provocar en la población el desasosiego, la intranquilidad, el terror y la angustia, en el caldo de cultivo propicio para todo tipo de atracos, amenazas, despojos a gran escala y, obviamente, para la depredación a mansalva.