Por cada muerto más… un político menos
Desoyendo al refranero popular que reza “están viendo el temblor y no se hincan”, todo mundo, desde las diversas posiciones de poder, atiza la leña para que el fogón sea insoportable. Simultáneamente, se acumulan los problemas irresolubles y los gazapos de los miembros del gobiernito tocan techos inéditos de locura y provocación.