Narro, “El Nopalito” de Videgaray
Por más que se le esculque, en México ningún acto de autoridad del autollamado Presidente Peña Nieto –elegido por el 15% de los votantes; ahora con menos del 15% de aceptación– tiene consecuencias legales. Astutos investigadores penales se han devanado los sesos buscando los orígenes de este fenómeno sin solución, tan arraigado entre los tolucos, como todas sus manifestaciones de ineptitud y voracidades similares.