Los Lozoya roban ahora en Sagarpa
Todos los fruncionarios corruptos mexicanos confían demasiado en el olvido y la apatía ciudadana. Cuando son señalados por sus actos, de inmediato responden que no existen pruebas, ni datos precisos, aferrándose a la desmemoria y la complicidad en la que mucha gente está involucrada. Piensan que nunca existirá réplica alguna a sus requerimientos de fraude, robo, peculado o vil asalto.