Tamaulipas, el fantasma del Cártel del Golfo en el poder
Jesús Eduardo Govea Orozco, señalado desde hace más de 20 años por presuntos vínculos con el crimen organizado e involucrado en un proceso penal por corrupción, asumió el cargo como nuevo titular de la Fiscalía de Justicia de Tamaulipas. Estará 7 años en el cargo.
Avalado por el Congreso del Estado, de mayoría morenista, por 27 votos a favor; 8 en contra y 1 voto nulo, fue propuesto por el gobernador Américo Villarreal pese a que estuvo acusado de haber participado en la liberación de un miembro del Cártel del Golfo, que fue suplantado con otro detenido.
Antes, estuvo un año en la fiscalía especializada en combate a la corrupción. El 12 de septiembre del 2001, elementos de la Marina detuvieron a un sujeto identificado como Rogelio González Pizaña, alias “El Quelin” o “Z 2”, presunto operador del Cártel del Golfo en Matamoros.
Este sujeto portaba una credencial falsa de la Policía Federal Preventiva, presuntamente expedida por la Secretaría de Gobernación, cuando Govea Orozco era agente del Ministerio Público en esa ciudad. Fue llevado a instalaciones de la entonces PGR y lo entregaron a agentes federales.
Ahí fue sustituido por otra persona, tapándole la cara con una camisa cuando fue trasladado a la Unidad Especializada de Delincuencia Organizada en la Ciudad de México. Días después, al descubrirse el engaño, Govea Orozco fue detenido junto con otros ministerios públicos y policías federales.
El 14 de febrero del 202, un juez federal dictó formal prisión contra Govea Orozco por violaciones a la Ley Federal de Delincuencia Organizada y delitos contra la salud. Permaneció recluido 7 meses en el penal de máxima seguridad de Almoloya de Juárez, en el Estado de México y fue liberado bajo reserva, sin ser absuelto.