TRAS BAMBALINAS.- El infierno vendrá ahora

recursos-comicios-inePor Jorge Octavio Ochoa

Osorio Chong dijo que nunca antes había visto una contienda electoral tan sucia como esta, en la que los partidos y los candidatos se excedieron. Ha habido otras y lo peor está por venir.

En el círculo oficial, una vez que se decanten las listas de ganadores y perdedores, los grupos aspirantes a la silla presidencial iniciarán una nueva guerra para lavar sus heridas o para reclamar sus parcelas de poder, obtenidas a sangre y lodo.

Desde la nomenclatura del PRI, dígase Manlio Fabio Beltrones, si obtiene más de 6 gubernaturas, podrá perfilar su candidatura; pero si obtiene menos de 5 querrá lavar sus culpas poniendo en la bandeja los errores cometidos por el sistema “peñista” y la baja popularidad del Presidente.

Mientras tanto, tras bambalinas, el propio Osorio Chong podrá mirar desde la raya ambos escenarios y administrar los daños, preocupado sólo porque el país no se le incendie en medio de un conflicto post electoral.

De los partidos, en el PRD quemarán vivos a “Los Chuchos” y éstos culparán de sus derrotas no sólo al odiado AMLO, sino a los “traidores” que desde El Estado de México y otras regiones les jugaron las contras.

Andrés Manuel y su MORENA se darán por bien servidos con tan sólo una victoria en alguna gubernatura pero si esta no llega, levantarán una andanada de críticas a “la mafia del poder” y darán vida a la CNTE, con todo y sus infiltrados que todavía recuerdan a Lucio Cabañas.

Del PAN, con 2 o 3 gubernaturas que pesquen sentirán que han librado la contienda, sobre todo desde el fondo de una estrepitosa caída de preferencias que los dejó con menos de medio millón de militantes reales en todo el país.

Pero para los ciudadanos reales no habrá buenas noticias ni triunfos pírricos. Gane quien gane, este país seguirá maniatado por una clase política que no entiende ni ve el hartazgo que se está formando en las calles y en los barrios.

Seguirán las escenas lastimeras en cada crucero, donde jóvenes y viejos desparraman su ilusión de vida pidiendo un peso, limpiando cristales o vendiendo chicles mientras los gobernantes hacen un uso grosero de los recursos.

Seguirá, además, el fantasma de un país en el que se mueve la narcopolítica y la narcoeconomía; en municipios y estados controlados por el crimen organizado, dígase Tamaulipas, Veracruz o Zacatecas.

CALDO DE CULTIVO

En medio de ese caldo de cultivo, lo peor está por venir. Los grupos radicales, encabezados por la CNTE han iniciado ya los preparativos de cara al 2018, con el fin de empezar a sentarse en la mesa de negociaciones con algunos de los posibles candidatos.

Las movilizaciones de la CNTE en la Ciudad de México y otras entidades como Guerrero y Oaxaca, donde no hay más gobierno que el caos y el vacío de poder, son tan sólo el primer escarceo de un ambiente de tensión que está por escalar.

Los contingentes que mueven a la CNTE no son de maestros reales, son grupos de choque que desde hace años se mueven en Oaxaca, auspiciados y amparados por el padre de uno de esos que ahora quiere ser gobernador ¿Qué se negociará ahí a cambio del poder? Está por verse.

Lo más delicado del caso es que además de la movilización que paralizó la ciudad, estos grupos mandan un mensaje de que saben perfectamente lo que están haciendo y por qué lo están haciendo: Bloquean el aeropuerto porque esperan una reacción federal.

No hay negociación posible, a la sección 22 de CNTE de Oaxaca sólo la mueve el chantaje, quieren un acto de represión utilizando esa carne de cañón que viene de la sociedad real. A ellos no les importa la muerte de esos miserables. Es la misma estrategia que utilizó la APPO en el 2005.

Esos contingentes, surtidos por grupos de choque provenientes de los propios partidos, “tostoneados” por manos oscuras de políticos siniestros, son especialistas en la provocación y no descansarán hasta ver la sangre derramada.

El viernes fueron más de 10 mil, según datos de La Jornada, pero conforme pasen los días, se aglutinarán más y entonces sí, el señor secretario de Gobernación verá una de las elecciones más cruentas de la historia de México. Ojalá que pueda prevenirlo antes.

En las elecciones de este domingo participarán 9 mil 122 candidatos; votarán en todo el país 37.3 millones de mexicanos ( 7.4 millones en la Ciudad de México). Se elegirán 12 gobernadores, 388 diputados locales, 966 presidentes.

Por favor, sólo pongan atención en el volumen de votantes y en la cantidad de votos anulados. Nos daremos cuenta de que ésta será una de las elecciones más desairadas de la historia. El abstencionismo podría rebasar todos los pronósticos.

Entonces nos daremos cuenta de lo ridículo y patético que es nuestro sistema político mexicano, sostenido en la simulación de votos que provienen de las estructuras partidistas, pero no de una sociedad realmente participativa.

Más del 70% de los mexicanos no cree en los partidos; es más, los detesta. Algo tendrán que hacer las autoridades para cambiar el actual estado de cosas, porque tener gobernantes sostenidos con menos del 12% del listado de votantes, es una vacilada.

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