TRAS BAMBALINAS.- Elecciones 2016, festín de buitres sobre un cadáver

Por Jorge Octavio Ochoa
Es como un festín de buitres. Enormes aves negras posadas sobre los huesos de un cadáver. Arriba, a pesar de las derrotas, se reparten la riqueza y dejan la sobra a los miserables.
Ha pasado más de un siglo y las cosas no han cambiado: las generaciones de 50 millones de mexicanos siguen sumidas en la miseria. Los buitres levantarán el vuelo con un pesado aleteo dibujando una enorme sombra. Desde lo alto otearán el horizonte, en espera del próximo festín.
Esa es la visión del México de hoy, donde se está gestando un sordo reacomodo de grupos, de fuerzas y de partidos políticos que rumbo al 2018, podría ser más peligroso que el reacomodo de placas tectónicas previo a un terremoto.
Parte de ese colosal reacomodo de fuerzas ya puede verse desde las pantallas de televisión. La salida de dos de los principales líderes de opinión en México, Joaquín López Dóriga y Brozo, forman parte de este reagrupamiento de constelaciones políticas previos a la contienda del 2018.
Para el gobierno de la República, dígase Enrique Peña Nieto, la paciencia llegó al límite luego de 3 años de excesos de un payaso –que dicho sea de paso, es el comentarista más serio de todos- que no se cansó de llamarlo “Henry Monster”, “El Presidente de todos ustedes” y día tras día mantuvo en primer plano el conteo de la ignominia por la masacre y desaparición de estudiantes en Ayotzinapa.
Los cambios en Televisa se dan no sólo justo en el arranque del reacomodo político en México de cara a la próxima elección presidencial, sino también en el momento de más profunda debilidad de la televisora, sumida en la mediocridad, en la repetición de los mismos esquemas y programaciones; avasallada por una televisión de paga que la supera infinitamente en calidad y arte de sus producciones.
Basta ver Netflix y Blim, para saber la distancia años luz a la que se encuentran unos y otros. Baste ver “El Gran Hotel” y “El Hotel de los Secretos” para entender de lo que estamos hablando. La calidad visual y artística, el cuidado de las imágenes de Netlix es infinitamente superior a las tomas tradicionales de una Televisa que sólo deja ver lo gastado de su imagen y de su gama de actores, con todo respeto para estos últimos, que al final no son los culpables del fracaso.
Televisa seguirá creyendo que rating es sinónimo de éxito. Pero ese es otro tema.
ALTERNANCIA NO ES DEMOCRACIA
Ya se dieron las elecciones 2016 y la sensación anímica es como si hubiera pasado ya mucho tiempo, pero estamos a tan sólo una semana de que ocurrieron los hechos, dejando muchas imágenes y preguntas en el aire.
¿Que renuncian Basave y Manlio? ¿Qué Osorio Chong administrará las desgracias y el cobro de cuentas
Que se envalentona el PAN, Margarita dice que quiere la Presidencia, tiene derecho, pese al desastre dejado por su marido, que tiene la desvergüenza de opinar sobre seguridad nacional y crimen organizado luego de que convirtió el tema en un asunto periodístico-publicitario.
La lucha contra el crimen organizado es una tarea a la que constitucionalmente está obligado todo gobierno que llega. Es uno de los muchos temas que no se dicen, simplemente se ejecutan. Calderón lo convirtió en asunto publicitario y solamente puso en evidencia los profundos nexos del PAN con el crimen organizado. En fin pero ese es otro tema también.
El hecho es que, pasadas las elecciones, todo mundo se ha dado a la tarea de revisar y analizar los hechos pero repitiendo una serie de estupideces.
Llamar “mal humor social” a la desesperación de millones que han perdido el sueño junto con el trabajo más que ironía parece una burla.
Llamar “alternancia” al reacomodo de personajes que, como Miguel Ángel Yunes, se encuentran bajo sospecha por el inexplicable origen de sus riquezas resulta, más que un eufemismo, una bofetada en el rostro de millones de atónitos mexicanos.
Varios de los personajes que hoy se levantan con banderas de “independientes” o de candidatos en alianza, provienen de ese mismo PRI al que tanto odian Moros, Cristianos y Libaneses.
Las alianzas que se han dado son simples transiciones sin principios ni ideología; donde sólo predomina el pragmatismo, el reparto de posiciones y el contubernio para seguir desviando recursos del erario público para fines personales o partidistas y si no, al tiempo.
Tenemos ejemplos claros: Los Gobernadores salientes dejan una deuda a sus sucesores de 177 mil 259 millones de pesos, monto 111,6 por ciento superior al que recibieron cuando llegaron al poder, de acuerdo con estadísticas de la SHCP. Para eso quieren realmente el poder.
El promedio de la deuda de estados y municipios es de 16 mil 758.4 millones de pesos, por estado.
Alternancia no es lo mismo que democracia. Es como querer decir que Cruz Azul ya es campeón porque el Conejo ganó la copa con El Pachuca. Noooo. Nos tratan como imbéciles.
VIRREYES ESTATALES
En Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Aguascalientes, Quintana Roo y Tlaxcala los viejos priistas cambiaron de bando pero no de costumbres. Usted lo verá. La muestra ya la dejaron sus antecesores.
Llamar “exitosas” unas elecciones en la Ciudad de México, que difícilmente alcanzan el 50% de votos de la lista nominal es seguir siendo comparsa en un estado de cosas donde las únicas reformas electorales faltantes son la segunda vuelta electoral y la revocación de mandato.
Pero eso sí, nuestro jefe de gobierno nos receta cada declaración: “En la capital del país hay lavado de dinero y trata de personas, pero no presencia de grupos dedicados al narcotráfico”
Mire, mejor siga usted viendo la Copa de Oro, la Eurocopa y tomémonos unas copas de lo que sea, para olvidar.