TRAS BAMBALINAS. Se acabó la “normalidad”, se desMorena el país
Por Jorge Octavio Ochoa. Es incontenible ya el flujo de información que circula en México y el mundo sobre los nexos entre funcionarios y gobernantes del actual régimen con líderes del narcotráfico, que se extendió al huachicol fiscal, el tráfico de medicamentos sin factura ni destino, el traslado de ganado enfermo y el tráfico de personas.
En la Corte Internacional de La Haya, ya está radicada una denuncia contra la gobernadora Evelyn Salgado y ocho alcaldes de Guerrero, por presunta complicidad con “Los Ardillos” en la ola de violencia y desplazamientos en Chilapa, Guerrero, zona donde, en el 2017, Andrés Manuel López Obrador propuso una amnistía para los líderes de grupos criminales.
Para el aparato de justicia en Estados Unidos tampoco existe duda. El secretario de Guerra de EUA, Pete Hegseth declaró este miércoles 27 de mayo, que “La normalidad no continuará”. La lucha contra el narcotráfico “dejó de ser únicamente un asunto policial y debe ser entendida como una guerra estratégica regional”. Por eso van a sentar en el banquillo a una cauda de políticos mexicanos.
El tema de los cárteles del narcotráfico y el terrorismo ya está recategorizado, y se encuentra en la agenda de Conflictos Bélicos Geopolíticos, equiparable a una invasión a gran escala, con sesgos ideológicos, que propician el surgimiento de movimientos armados con apariencia de guerrillas, para derrumbar o imponer gobiernos y dictaduras.
No fue casual que la Casa Blanca pidiera, otra vez, la semana pasada, a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, “mostrar un poco de empatía“; “valdría mucho la pena por las dos vidas estadounidenses que se perdieron”, los dos agentes estadounidenses de la CIA fallecidos en México el miércoles 27 de mayo, en un operativo contra un narco laboratorio en Chihuahua.
Esto, luego de que la cúpula de la 4T, y en particular la presidenta Sheinbaum, politizaran el tema, y lo colocara en un mismo nivel que el de Sinaloa. Esto enfureció al gabinete de Seguridad de EUA y al propio Donald Trump. Por eso ha puesto un ultimátum, según declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una entrevista con Fox News. “La normalidad no continuará”.
Por eso es que el PAN se ha engallado. Imprimió camisetas “Yo con Maru” y otras, guindas, “Yo con Rocha Moya”, sabedores que los morenistas no llegarán a tanto; y se atrevieron incluso a retrotraer a los ex presidentes Fox y Calderón, conscientes también de que AMLO no se atreverá a exponerse al repudio de ese pueblo al que decía amar tanto.
Convocar a esa “gran concentración”, disfrazada de informe, sin la presencia de AMLO y la presencia gris de ANDY es simplemente evidencia del naufragio. Por eso, en FAST TRACK han inventado reformas electorales, incluso a nivel constitucional, en prevención del desastre. Están dispuestos a incendiar Michoacán, Guerrero y Chihuahua, antes que ceder el poder.
Fue una mala apuesta de Morena y la 4T, fincar ahora su estrategia de campaña en el lema de la Soberanía y la Traición a la Patria, e incluso imponer una reforma Constitucional para anular elecciones por el delito de injerencia o intervención extranjera, cuando aquí tenemos más de 3 mil médicos cubanos, patrocinados por nuestro gobierno, sin consulta nacional. ¿Quién es más traidor?
México está ahora penetrado por indocumentados venezolanos, cubanos, colombianos que ocupan puestos de trabajo dentro del empleo informal, desde el reparto de comida, el transporte de plataforma, hasta locales en La Merced o Tepito, en la venta de mercancía China o clonada; o incluso en el Senado como asesores, como es el caso de un bloguero español que andaba por ahí.
Ha sido un grave error ideologizar el tema de la CIA con alusiones sobre soberanía, porque los Libros de Texto de la escuela pública primaria en México son pruebas de injerencia. Aceptar el Pacto Criminal con el narco para extender su “Movimiento” y entronizarse en el poder, fue otro grave error. Lejos de ayudar a los pueblos, los están aterrorizando.
En Michoacán llegaron al extremo de emitir una reforma electoral que, para empezar, prohíbe el uso electoral de nombres, marcas o emblemas registrados ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). De esta manera pretenden frenar al Movimiento del Sombrero, que lideró Carlos Manzo hasta que fue asesinado y ahora sigue su esposa Grecia Quiroz.
También prohíben a los candidatos independientes, realizar campañas conjuntas, compartir estrategias, propaganda o colores que generen la percepción de un bloque o partido político común. Restringen pues, las marcas y símbolos. Pero hoy les parece muy democrático extender hasta por 17 años la permanencia de magistrados electorales.
Hagan lo que hagan, el escándalo del Huachicol fiscal en México es ya internacional y ha dejado el expediente de Segalmex en un expediente nimio. Son 600 mil millones de pesos que se han esquilmado al país mediante la falsificación de facturas de gasolina y diesel. Los 15 mil millones de Segalmex parecen ya “pecata minuta”-
El huachicol ha hilvanado una lista negra de asesinatos de al menos, cinco marinos y otros seis funcionarios y operadores. En el caso de Sinaloa, hay un diputado ejecutado, justo el día en que EUA se llevó a El Mayo Zambada. Ahora vemos que en Morelos también fue amenazada la gobernadora por el crimen organizado.