“Tres nuevas tomas de agua ponen fin a dos décadas de rezago”.

*Lic. Felipe Villanueva Eretza, ISSSTE- Puebla
Por: Guillermo Pimentel Balderas
Este fin de semana concluyó la instalación de tres nuevas tomas de agua potable en la Clínica Hospital del ISSSTE en Huauchinango, Puebla; una obra largamente esperada en la Sierra Norte de la entidad.
Para conocer el alcance real de esta obra, conversamos con el Lic. Felipe Villanueva Eretza, Subdelegado Administrativo del ISSSTE en Puebla, quien detalla la magnitud del beneficio y el impacto que tendrá en la operación hospitalaria.
Subdelegado, ¿qué representa esta obra para la Clínica Hospital de Huauchinango? Expuso: “Representa la solución definitiva a un rezago histórico. Durante dos décadas, la Clínica Hospital operó con un suministro limitado e irregular de agua potable. Esto afectaba la eficiencia de los servicios hospitalarios y obligaba a la unidad a depender de pipas para garantizar lo mínimo indispensable. Con estas tres nuevas tomas, por fin estamos dando una respuesta contundente y estructural a esa problemática”.

¿Cuál es el impacto directo para la población derechohabiente?, responde: “El beneficio es inmediato y profundo. Estamos hablando de aproximadamente 37,345 derechohabientes que ahora contarán con un servicio de agua constante, suficiente y confiable para todas las actividades médicas y administrativas. La operación diaria del hospital se fortalece, y eso se traduce en atención más segura, más digna y eficiente”.
Subdelegado, ¿cómo funcionará este nuevo sistema de abastecimiento? Explica: “Las tres tomas están diseñadas para garantizar un flujo continuo. Las dos principales abastecen de manera regular, mientras que la tercera entra en operación cuando las otras presentan baja presión o interrupciones. Esto, elimina por completo el antiguo régimen de tandeo y asegura que la unidad nunca vuelva a quedarse sin agua. Es una infraestructura pensada para la resiliencia”.
Preguntamos, ¿además del beneficio operativo hay un impacto financiero? En forma contundente testifica: “¡sin duda!” y detalla: “Con esta obra, la Clínica Hospital dejará de gastar más de 200 mil pesos al año en pipas de agua. Ese recurso podrá destinarse a otras necesidades prioritarias de la unidad. Es un ejemplo claro de cómo la austeridad bien aplicada genera eficiencia y fortalece la infraestructura institucional”.
Subdelegado, ¿Cómo se alinea esta obra con las directrices del ISSSTE a nivel nacional…? “Se alinea plenamente. El director general, Dr. Martí Batres Guadarrama, ha sido muy claro en su llamado a fortalecer la infraestructura bajo principios de austeridad, transparencia, excelencia y trato digno. Esta obra responde exactamente a esa visión: resolver problemas de fondo, optimizar recursos y garantizar servicios de calidad para las y los derechohabientes”.
¿Quiénes participaron en la realización de esta obra?, revela: “Quiero reconocer especialmente el apoyo del C.P. Edgar Domínguez Muñoz, Gerente General de la Empresa de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Huauchinango (ESAPAH). Su colaboración fue fundamental para concretar esta intervención que hoy marca un antes y un después en la operación de la Clínica Hospital”.
Finalmente, Lic. Felipe Villanueva Eretza, ¿cómo definiría el significado de esta obra para la región?, sin pausa alguna y en forma directa afirma: “Es un acto de justicia operativa. La Clínica Hospital de Huauchinango se consolida como una unidad eficiente, resiliente y comprometida con los estándares de calidad que exige la población. Después de veinte años, por fin se garantiza un suministro de agua a la altura de la importancia que esta unidad tiene para la Sierra Norte de Puebla”, justifica.