LA UAM PARTICIPA EN PROYECTO INTERNACIONAL DE AUXILIO EN TORNO AL COVID-19

*La encuesta Estresantes psicológicos e implicaciones conductuales de COVID-19 obtuvo 104 mil respuestas

 *Habrá grandes transformaciones en la civilización por este fenómeno, afirma Carlos Contreras-Ibáñez

La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) participa en un proyecto internacional al que se han sumado científicos de 44 países con la finalidad de ofrecer mejores estrategias de auxilio y comunicación en torno a la pandemia por la nueva cepa de coronavirus COVID-19.

 Este esfuerzo colectivo consiste en una encuesta de 88 preguntas dirigida a todo público con el propósito de desarrollar un modelo explicativo de aquellos factores que podrían afectar el bienestar psicológico y la capacidad de toma de decisiones durante la epidemia que mantiene al mundo bajo amenaza.

Un total de siete mil respuestas “se ha obtenido tan sólo en México y alrededor de 104 mil en el resto de países, una semana después de que se llamara a responder la consulta en redes sociales –Twitter y Facebook– así como en portales de algunas universidades colaboradoras”, destacó el doctor Carlos Contreras-Ibáñez, investigador de la Unidad Iztapalapa asociado a dicha iniciativa a través del Laboratorio de Cognición Social de la División de Ciencias Sociales y Humanidades.

Un especialista de la Universidad Aarhus, de Dinamarca, propuso este ejercicio de evaluación que ha sido traducido a diferentes lenguas, con algunas adaptaciones a los contextos de cada región y al que se han sumado, además de México, España, Argentina y Colombia.

Rusia, Estados Unidos, Vietnam, Canadá, Croacia, Gran Bretaña, Australia, Taiwán, Croacia, Japón, Egipto, Indonesia, Sudáfrica, República Checa, Alemania, Finlandia, Polonia, Suiza, Bélgica, Portugal, China, Italia, Turquía, Francia, India, Bulgaria, Filipinas y Austria destacan entre las naciones participantes en el proyecto Estresantes psicológicos e implicaciones conductuales de COVID-19.

“Necesitamos hacer comparativos para saber las consecuencias que está teniendo la pandemia en el planeta, de tal manera que si nuestro país obtiene puntajes altos en algún rubro se contrasten con otras naciones de América Latina, por ejemplo”.

El académico del Departamento de Sociología consideró necesario tomar en cuenta que México apenas empezará la Fase Tres, la más complicada, mientras que Italia, España y Estados Unidos van más adelante en el impacto negativo del efecto epidémico.

La encuesta tiene reactivos relacionados con el estrés en la semana previa a la epidemia; soledad percibida; confianza en la gente, en el sistema gubernamental de salud y en las medidas preventivas; preocupaciones sobre el coronavirus; obediencia a las indicaciones provisorias locales, y personalidad.

En una segunda parte son incluidos estresantes y orígenes de estrés; provisiones sociales disponibles para situaciones críticas; afrontamiento a la ansiedad; reducción de la incomodidad; comportamiento acerca de la obtención de información, fuentes y medios.

Un factor importante es que no solicita nombre, correo, IP ni cualquier otro dato que pudiera identificar al entrevistado, que sólo debe proporcionar edad, sexo, nivel educativo, situación laboral, país de residencia, condición marital, número de dependientes económicos y vínculo con alguien en riesgo alto de contagiarse por tratarse de personas mayores o enfermas.

El cuestionario plantea preguntas de escala en un formato de cinco opciones de respuesta que van desde “totalmente de acuerdo” hasta “totalmente en desacuerdo” y puede pausarse en cualquier momento, además de que si algún reactivo no se desea contestar es posible saltar al siguiente.

Los datos estarán disponibles para investigadores y cualquier persona interesada en el Open Science Framework, mientras que en fecha próxima “emitiremos una segunda oleada mundial de petición de participaciones, con las escalas más importantes y las de mayor sensibilidad, junto con otras interrogantes que nos permitan entender cómo avanza este fenómeno”.

El estudio está orientado al diagnóstico científico, por lo que se harán estadísticas y evaluaciones de calidad de la información para la confiabilidad de misma y “tal vez en unos días podríamos tener un esquema de reporte general, dada la premura con la que estamos obteniendo resultados y en un mes saldría un reporte en una revista de divulgación científica”.

No es la primera vez “que nos enfrentamos a una epidemia como humanidad”, pero es un tema poco estudiado, aun cuando se sabe que arroja cambios culturales en las sociedades, aseguró el doctor Contreras-Ibáñez.

“Después de la peste negra en Europa surgió el Renacimiento, se valoró al ser humano y emergieron ideas en el sentido de que las cosas no se presentan por razones divinas, dando paso a la ciencia. Vamos a tener transformaciones importantes en la civilización y los investigadores queremos estar atentos en cómo se darán”.

El psicólogo social reconoció que “en países en vías de desarrollo como el nuestro” la salud mental no es una prioridad y domina la creencia de que “uno tiene que aguantar lo que le toca”.

“Esto no es igual en naciones avanzadas, por ejemplo, en Dinamarca ya consiguieron que el Congreso espere los resultados de esta investigación para tomar decisiones que se reflejen en políticas públicas de impacto en la colectividad y en los sectores vulnerables en la atención y contención de la epidemia.

“En México si los encargados de la política nos permitieran exhibir el producto de la investigación verían no sólo el diagnóstico, sino algunas sugerencias en beneficio de la sociedad”, agregó.

El estudio Estresantes psicológicos e implicaciones conductuales de COVID-19 puede consultarse en: http://tiny.cc/EstresCovid_1

You may also like...