Consuma Morena desaparición del Fondo de Salud y Delgado se va esta semana
La mayoría parlamentaria de Morena en la Cámara de Diputados por fin logró, en una cuarta oportunidad, obtener los votos suficientes para aprobar la reforma que permitirá al gobierno de López Obrador, utilizar hasta 33,000 millones de pesos del Fondo de Salud que estaba destinado para enfermedades catastróficas, como el cáncer.
Así, desbrozado el panorama para que el presidente de la república pueda disponer de casi 100 mil millones de pesos que se controlaban a través de fondos y fideicomisos, el líder de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, dejará en las próximas horas el cargo, para convertirse en el nuevo líder nacional del partido en el poder.
Luego de que el Tribunal Electoral (TEPJF) ordenó al INE registrar a Mario Delgado como presidente nacional de Morena y a Citlalli Hernández Mora como secretaria general, el aún coordinador de la bancada morenista en San Lázaro se reunió con su grupo parlamentario de manera virtual, para informarles que dejará la coordinación y los citó a reunión virtual para este jueves a las 18:00 horas.
Mario Delgado concluyó así con uno de los temas más controversiales del actual régimen, que podría tener repercusiones político electorales en lo que resta del sexenio. Las reformas al Fondo de Salud fueron aprobadas en lo general en lo general por 242 votos a favor, siete en contra y cinco abstenciones. En lo particular, el visto bueno fue por 249 votos a favor, 108 en contra y seis abstenciones.
Ahora, el asunto pasará al Senado, donde se prevé que sea discutido a la brevedad para que esos recursos puedan contemplarse en la bolsa que el gobierno federal pueda emplear para el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2021.
Dicho Fondo, también conocido como Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, tenía hasta el 30 de junio un saldo de 101,161.7 millones de pesos, de acuerdo con el reporte de la Secretaría de Hacienda (SHCP). De ese monto, se quiere disponer de una parte para la compra de la vacuna contra el COVID-19.
De acuerdo con la iniciativa aprobada, cuando el fondo acumule recursos en un monto superior a dos veces la suma aprobada en el Presupuesto de Egresos del ejercicio fiscal 2020, como aportaciones al fideicomiso, el remante podrá destinarse a fortalecer acciones de salud a través de su reintegro a la Tesorería de la Federación (Tesofe).
“Los recursos acumulados que se mantengan en el fondo seguirán garantizando la atención de enfermedades que provocan gastos catastróficos, la atención de necesidades de infraestructura, el abasto y distribución de medicamentos y otros insumos y el acceso a exámenes clínicos”, dice el documento presentado por el diputado Iván Arturo Pérez Negrón.
Mario Delgado simplificó el debate al respecto, ante las críticas del PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y PRI. “No vamos a tener una recuperación económica clara si no atendemos el tema de salud, necesitamos separar los 33,000 millones de este fondo. No sabemos si será suficiente, no sabemos si sobrará o no, pero sí darle tranquilidad al gobierno mexicano de que tenga un fondo de dónde echar mano de inmediato”.
Sin embargo, para el PRD, PAN, PRI y MC el gobierno federal solamente se va a “agandallar” esos recursos, pues al transferirse a la Tesofe, no se puede garantizar que se van a destinar a salud y a la compra de la vacuna. “Es una negligencia absolutamente criminal”, dijo Héctor Ramírez, del PAN.
Tonatiuh Bravo, de MC, había solicitado que los recursos no se transfieran a la Tesofe, sino que desde el mismo fondo se destinaran a la compra de la vacuna, una vez que esté aprobada, para garantizar que tendrá los fines propuestos. Propuso una reserva para agregar el objeto del gasto y un ‘candado’.
Expresamente pedía que se dejara escrito que solo se pudieran destinar hasta 33,000 millones para la vacuna, y que fuera el Insabi el que destine los recursos, sin necesidad que sean trasladados a la Tesofe. Sin embargo, fue rechazada. De esta forma, López Obrador, a través de sus secretarios de Estado, podrá definir el destino de estos recursos.
Esta decisión fue criticada incluso por especialistas de la UNAM. Marcela Vázquez Coronado, del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud, de la Facultad de Medicina, señaló que se debe definir un mecanismo en las reglas de operación del fondo para bajar el recurso, pues consideró que la propuesta como tal no garantiza que los recursos regresarán al sector salud, y se pueden diluir y utilizar para otros fines.