Detener a hijos del “Chapo” corresponde a México, no a “fuerzas extranjeras”

En una declaración inesperada, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, advirtió que la detención de los hijos del Chapo es una tarea que corresponde a México y no a fuerzas extranjeras.

En esto, que parece ser el inicio de un nuevo conflicto diplomático entre ambos países, el presidente Joe Biden ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por información que lleva a la captura de cada uno de los hijos del narcotraficante.

El gobierno de Estados Unidos firmó una orden ejecutiva, que actualiza además las sanciones contra organización criminales asentadas en México: Cartel Jalisco Nueva Generación, Cartel del Golfo, los Beltrán Leyva, los Zetas, Cartel de Sinaloa y los grupos que controlan el tráfico ilegal en el norte de México.

En la lista aparecen Ovidio Guzmán López, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias Chapito, Jesús Alfredo Guzmán Salazar y Joaquín Guzmán López. Además de hijos de El Chapo, señala un comunicado del Departamento de Estado difundido ayer a nivel mundial.

Las medidas anunciadas van mucho más allá: otro decreto firmado por Biden este miércoles crea un organismo bautizado como Consejo contra el Crimen Organizado Transnacional (USCTOC, por sus siglas en inglés).

Esta entidad podrá pedir apoyo al Departamento de Estado y otros cinco departamentos y agencias federales “para combatir el crimen organizado transnacional de manera más efectiva”.

Estas medidas de la Administración estadounidense llegan justo un día después de que Washington y México formalizaron en la Ciudad de México el comienzo del llamado Entendimiento Bicentenario, un acuerdo que busca hacer frente a la última crisis de seguridad alentada por una nueva guerra entre cárteles.

Sin embargo, sorpresivamente, el presidente mexicano declaró esta mañana que la captura de los hijos del otrora líder del cártel de Sinaloa, será tarea de las autoridades mexicanas, “si se encuentran en territorio nacional”, advirtió.

“Si están en territorio nacional, a quien corresponde detenerlos es a la autoridad nuestra. No se permite que ninguna fuerza extranjera actué en esta materia, ni en ninguna otra, en nuestro territorio. Nosotros somos los que tenemos que hacer nuestro trabajo de acuerdo con las investigaciones que se llevan a cabo en México”.

Sin embargo, luego del llamado “culiacanazo”, cuando el Estado Mexicano tuvo en sus manos a Ovidio Guzmán, lo dejó libre bajo el argumento de querer evitar un baño de sangre. En su mañanera, López Obrador dijo que habrían muerto más de 200 personas de una unidad habitacional del Ejército en aquella ciudad.

EVIDENTE PENETRACIÓN DEL NARCO PODER EN MÉXICO

A la luz de los últimos incidentes, en México se ha registrado en los últimos dos años un avance desmesurado del crimen organizado, que ha provocado la desocupación de poblaciones enteras, ha ordenado toques de queda y se ha involucrado en el tráfico de migrantes.

Apenas el miércoles pasado, los gobiernos de México y Estados Unidos firmaron un programa, que sustituye la llamada Iniciativa Mérida, que supuestamente implica un giro en la lucha contra el consumo de drogas y hace hincapié en el desarrollo de las comunidades como premisa fundamental, indica el diario EL PAÍS.

El documento consta de tres objetivos y 10 medidas, aún no cuenta con un presupuesto claro y el propósito central es el de reducir la violencia y los asesinatos, lo que en definitiva significa combatir a los cárteles de narcotraficantes que operan a ambos lados de la frontera. Con especial énfasis en el Cartel de Sinaloa.

Pero, tras el anuncio de la recompensa millonaria por la captura de los hijos del Chapo, la reacción del presidente mexicano fue de molestia.

Para Estados Unidos, los cuatro hijos de  “El Chapo”, son miembros de alto rango del cartel de Sinaloa y cada uno está vinculado a una acusación federal por su participación en el tráfico ilícito de drogas”.

Tres de ellos han sido incluidos también en la nueva lista del Departamento del Tesoro para evitar que sorteen las sanciones ya impuestas a largo de la última década.

El propósito de la orden, según ha informado esa dependencia, es proporcionar “nuevas herramientas para abordar los cambios en el comercio mundial de drogas ilícitas” que entre 2020 y 2021 ha dejado más de 100.000 muertos por sobredosis en Estados Unidos.

López Obrador cuestionó esta decisión del gobierno norteamericano, aunque reconoció su fracaso en aquel operativo que terminó con la liberación de Ovidio. “Fue una acción que no se ejecutó bien, con poco personal y vino una reacción muy fuerte de la delincuencia”, admitió en su mañanera.

Por esa reacción, se decidió detener el operativo para que no perdieran la vida más personas, dado que había un cálculo de que podía haber más de 200 muertos. “Si hicimos bien, o hicimos mal, ya la historia lo dirá, yo fui el que tomó la decisión de parar el operativo”, afirmó el Ejecutivo.

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