ATAQUE CON ARMAS QUÍMICAS SOBRE SIRIA

BEIRUT, LÍBANO (04/ABR/2017).- Aviones de guerra de origen desconocido bombardearon hoy las inmediaciones de un “centro médico” en la ciudad de Jan Shijún, en el sur de la provincia septentrional siria de Idleb, horas después de que esta urbe fuera blanco de un supuesto ataque químico.
El ataque, señalaron los activistas, dejó 58 muertos, 11 de ellos niños, y 170 heridos, incluyendo menores, que apenas conseguían respirar con máscaras de oxígeno, mientras sus cuerpos se estremecían entre convulsiones.
Los activistas describieron el suceso como el peor ataque en los seis años que lleva la guerra civil en el país de Medio Oriente.
El centro de medios publicó un video en el que se veía a personal médico intubando a un hombre inconsciente, al que se había desvestido salvo por la ropa interior, y conectando un respirador a una niña pequeña a la que le salía espuma por la boca.
Desde el inicio del conflicto en Siria, en marzo de 2011, los bandos enfrentados han sido frecuentemente acusados de recurrir al uso de armas químicas.
El régimen sirio admite por primera vez poseer armas químicas y amenaza con utilizarlas en caso de intervención militar occidental, pero no contra su población.
El 20 de agosto, el entonces presidente estadounidense Barack Obama afirmó que recurrir a tales armas, o incluso apenas desplazarlas, supondría atravesar una “línea roja”.
ANTECEDENTES DE LOS ATAQUES QUÍMICOS
Sin embargo, el uso de armas químicas empezó a registrar un inusitado crecimiento desde hace 5 años, cuando se registró un ataque con gas sarín el 21 de agosto de 2013. La oposición acusa al régimen, que desmiente haber perpetrado el ataque con gases tóxicos.
A fines de agosto, Estados Unidos afirma tener la “clara certidumbre” de que el régimen es responsable del ataque que dejó, según Washington, al menos mil 429 muertos, entre ellos 426 niños.
El 16 de septiembre de ese año, la ONU publica un informe de sus expertos que investigaron el ataque, según el cual se habían hallado “pruebas flagrantes” de que se utilizó gas sarín.
Pero dos días antes, la firma de un acuerdo ruso-estadounidense sobre el desmantelamiento del arsenal químico sirio descartó ‘in extremis’ la amenaza de ataques aéreos contra el régimen, contemplados por Estados Unidos y Francia para “castigar” a Asad.
Ataques con cloro
– 10 de septiembre 2014: los investigadores de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) confirman que el cloro fue usado como arma química de forma “sistemática y reiterada” en Kafr Zeta (provincia de Hama, centro), Al Tamana y Tal Minnis (provincia de Idlib, norte). Según Human Rights Watch (HRW), estos ataques contra pueblos en manos de rebeldes fueron llevados a cabo en abril por el régimen.
Washington, Londres y París acusan al ejército sirio de haber llevado a cabo desde hacía 16 meses ataques con gas de cloro. Pero para Rusia, aliado del régimen, no existen pruebas irrefutables de la culpabilidad del régimen.
Nuevas sospechas
– 2 de agosto de 2016: El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) menciona 24 casos de asfixia en la ciudad rebelde de Saraqeb, a 50 km al sur de Alepo (norte).
El 12 de agosto, Francia expresa su “preocupación por informaciones” sobre un ataque químico en Alepo el 10 de agosto, que habría causado cuatro muertos y decenas de heridos.