De la Ciudad

 

 

 

 

Por: Guillermo Pimentel Balderas

 

 Miguel Ángel Mancera quiere y no quiere

 Cae una de sus “protegidas”

Seduvi, como “Poncio Pilatos”

 ALDF, floja y gastalona

Una tras otra, Miguel Ángel Mancera, da de tumbos, o se los hacen dar sus colaboradores. Cuando no sale de una, entra a otra. Quiere ser Presidente de México, pero lo más probable es que le quedaría la vestimenta de Primer Mandatario, como le quedó el uniforme de militar a Felipe Calderón.

Mancera, ahora al frente de la CONAGO, tratará de aprovechar los reflectores para sus aspiraciones políticas; pero, desafortunadamente, sus colaboradores parecen más sus enemigos.

Nadie es ajeno de las patadas debajo de la mesa que se traen sus más cercanos “pupilos”, y no es por querer ser Jefe de Gobierno capitalino, más bien es por asegurar una posición legislativa, un “hueso”.

No, para nada en la ALDF –muy desacreditada-, piensan en ligas mayores, en una Senaduría o, de perdis, en una diputación federal. Algunos, a lo mejor se inclinan por un Ayuntamiento.

Por principio, Mancera desechó una candidatura única, porque lo más probable sería la inclinación de los partidos políticos que se dicen de izquierda, por Andrés Manuel López Obrador, y él tendría que “luchar” como independiente, como un simple ciudadano.

Así, no tiene ninguna posibilidad de triunfo, porque la ciudadanía ha reprobado ya a su administración, y no por su persona, sino por la deficiente labor de sus funcionarios. Todos, sin excepción, le han fallado. Les han fallado a los ciudadanos.

¡Aguas!

Al parecer, dicen, existe una mafia formada por gente de la Fiscalía y funcionarios del Registro Público de la Propiedad (CDMX) para despojar de inmuebles a legítimos dueños. ¡Aguas! Muy bueno el artículo de Héctor de Mauleón: La mafia del despojo.

¿Nada más Elena?

Era de esperarse. Tenía alguien que responder por el pésimo manejo de la información en la PGJDF, y hoy, fue sobre el caso de Lesvy Berlín Osorio Martínez, quien fue hallada muerta el miércoles pasado en Ciudad Universitaria.

Definitivamente, fue contundente Miguel Ángel Mancera, y exigió una respuesta inmediata a Rodolfo Ríos Garza, sobre la metida de pata. Y, de inmediato pidió la renuncia de su comunicóloga, que también lo fue de Manuel Granados en la ALDF.

Elena Cárdenas Rodríguez, criminalizó a la víctima, a Lesvy. Como es su costumbre en el manejo de la información, muy autoritaria. Pero, en esta ocasión se le pasó la mano y no midió las consecuencias. Pensó que al tener la bendición “papal”, de Mancera, todo lo podía. Sin embargo, pronto la veremos en otro cargo, como sucede habitualmente, en este medio político de tercer mundo.

Mancera se curó en salud al señalar que en la Ciudad de México “no puede haber este tipo de informaciones desafortunadas que nada tienen que ver con la política y cuidado de su gobierno a las víctimas” (sic…)

La penosa historia

Tras descubrirse el cuerpo de Lesvy Berlin, en CU, la procuraduría emitió una tarjeta informativa y una serie de tuits, a través de su cuenta oficial, en la que dio a conocer información personal de la víctima y detalles sobre la investigación del homicidio que incluían declaraciones de su novio.

Pero, se supone que todo comunicólogo profesional, por responsable que debe ser, tiene que tener la aprobación de su jefe –en este caso de Ríos Garza-, para difundir equis información. O sea que Elena, debió contar con la autorización de su “jefe”, ya sea Mancera o Ríos Garza. ¿O no?

Seduvi como “Poncio Pilatos”

Es para llorar o ¿para reír?, la declaración de Felipe de Jesús Gutiérrez, titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), al reconocer que “la base de datos sobre las manifestaciones de construcción no está actualizada por que las Delegaciones no envían la información para evitar que construyan pisos de más” (sic…).

O sea, se lava las manos, y práctica la política del avestruz. Responsabiliza a los delegados –a pesar de que los solapa-, de no tener una historia clínica de cada predio; que no mandan información para tenerla en el registro, y que por eso no tienen una información parcial.

Vaya con Don Felipe, primero los consciente y luego les echa la culpa. Ahora, dice que la dependencia a su (des) cargo analiza alrededor de 40 casos por construcción ilegal de pisos, y que de ellos, 11 se examinan de forma interinstitucional y ya agotaron un proceso jurídico, y lo que sigue son las demoliciones. ¿Sera?

Entre estas, ¿estarán las construcciones de Calle 7, número 250, y Calle 7 número 278, en la colonia Agrícola Pantitlán, en Iztacalco? ¡Lo dudamos!

Pero, si no lo hubiera balconeado la PAOT, Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial, seguro ni hubiera abierto la boca. Esta dependencia, también del GCDMX, informó – con base a denuncias ciudadanas-, que tan sólo el año pasado, desarrolladores inmobiliarios construyeron 109 pisos adicionales a los que la normatividad permite. Y, ¿los que no se denunciaron?

Pobre Mancera con estos funcionarios que tiene.

ALDF, floja y gastalona

Los que no tienen perdón de su progenitora, son los 66 asambleístas que dicen nos representan. Ahora resulta que se aprobaron, con la palomita de Leonel Luna, la jugosa cantidad de 6.6 millones de pesos, para “festejar” a los niños en su Día y a las Madres.

Le dieron a cada uno 100 mil pesos que, se supone, gastarían en sendos festivales, con juguetes y regalos, para festejarlos y festejarlas, Pero, al parecer, fueron más partidistas que social.

La realidad es que hubo muy pocas invitaciones a los medios para asistir a estos festivales. ¿Dónde quedó el dinero?

Por lo pronto, el activista Gustavo García, integrante del Comité Ciudadano de la Colonia Granada, tramitó un amparo contra este grosero bono que recibió cada uno de los 66 diputados de la ALDF para celebrar los días del Niño y de las Madres.

Esta persona solicitó ante un Juez de Distrito en materia Administrativa de la CDMX el amparo, responsabilizando a la Leonel Luna y a cada uno de los legisladores, “de un acto de inconstitucionalidad”.

¿Por qué?

Estos festejos, no pueden ser considerados como parte de la tarea legislativa, de gestión de soluciones o de orientación de sus representados. Así de tajo.

Además, es ridículo que los asambleístas no estén obligados a rendir informe del gasto. Pero, mientras son peras o manzanas, por dignidad y respeto a los ciudadanos, deben regresar ese dinero, porque cada vez que quieran, con el visto bueno de Leonel Luna, se podrán dar bonos a discreción más adelante.

¿Quién dice yo o levanta la mano?

E-mail: pumageneracion_1979@yahoo.com.mx

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