Carlos Ursúa tacha la 4T de ultra neoliberal, polarizante y peligrosa
Ex secretario de Hacienda en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y actualmente uno crítico acérrimos de la “Cuarta Transformación”, Carlos Ursúa advirtió que el estado de la economía en México es malo; la inversión pública y privada se desplomó, junto con la confianza, desde la cancelación del aeropuerto de Texcoco.
En larga entrevista publicada en el diario EL PAÍS, de España, indicó que si bien México cuenta con un fondo de estabilización de ingresos estatales de unos 60 mil millones de pesos, que pueden ayudar unos cinco meses, y un fondo federal de 150 mil millones, que puede ayudar a paliar un poco la situación, los problemas se agravarán con el tema de las pensiones.
Dijo que el actual gobierno tampoco ha entendido la importancia del sector formal de la economía. Estamos castigando la formalidad en México, y ahora a los empresarios y a los trabajadores, seguimos insistiendo en que deben estar cotizando en la seguridad social cuando no tienen dinero, cuando muchos de ellos no tienen capital de trabajo.
Respecto de López Obrador, abiertamente señala que es un sujeto “muy autoritario”, con un estilo de gobernar muy parecido al del ex Presidente Luis Echeverría, que pretende decidir todo en materia económica, como ocurrió con el nuevo aeropuerto, que desplomó la confianza del capital privado nacional y extranjero.
Cuando termina 2019, la inversión privada era 20,2% y la inversión pública bajó de 3,3% a 2,8%. Luego la inversión privada pasó de 19,1% a 17,9%, por la falta de confianza generada. “El momento en que ya todo cambia es en esta decisión que toma de detener el aeropuerto de Texcoco. Creo que esa fue una idea errónea”, asegura Ursúa.
“Era una decisión —me parece a mí— extraordinariamente costosa, en términos primero de lo que ya tenías ahí adentro, un costo hundido de más de 100.000 millones de pesos. Segundo, del impacto que tendría sobre las empresas constructoras, muchas de ellas mexicanas por cierto, muy pocas extranjeras, para las que ese era su gran proyecto para los siguientes dos o tres años”.
Además de considerarla “la peor decisión de todas”, el ex secretario de Hacienda cuestiona el discurso de López Obrador, “polarizante, tan maniqueo”; “Él ya había ganado y ya era presidente”. Usa los calificativos de “neoliberales” o “conservadores” en lugar de decir ‘pendejo’ o ‘chinga tu madre’, porque él generalmente no dice malas palabras.
Sin embargo, aclara a los seguidores de la 4T, que esa polarización a partir del neoliberalismo es absurda. “La economía mexicana es muy neoliberal. De hecho, nosotros somos una economía extraordinariamente abierta para estándares internacionales y dependemos totalmente del comercio exterior”.
“Nuestra suerte está echada desde 1994 y si el T-MEC no florece como yo espero que florezca, pues a ver qué sucede con México. Entonces, la economía mexicana es totalmente neoliberal. Lo único que no es neoliberal, probablemente sea esta intervención en el sector de energía. Y ya”, concluye en la demoledora entrevista para EL PAÍS.