OPINIÓN
Por Juan Martínez Veloz
De la noche a la mañana la relativa estabilidad política que gozaron los países de América del Sur durante el periodo de 1998-2015 con la llegada al poder de gobierno de izquierda se vio truncada.
El caso más lamentable es el de Brasil, cuya Presidenta constitucional Dilma Rousseff está sometida actualmente a un juicio político el cual no se sabe cómo culminará, pero que en sí mismo provoca una gran inestabilidad en toda América del Sur por la influencia del país amazónico en toda la región.
Argentina después de unas elecciones ejemplares donde se dio una alternancia política con la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia, está hoy sometida a una gran polarización interna con investigaciones penales contra la ex Presidenta Cristina Fernández y el propio Presidente actual Mauricio Macri.
En Venezuela existe un escenario de abierta confrontación entre la oposición política que a finales de 2015 gana la mayoría de la Asamblea Nacional y el Presidente en funciones Nicolás Maduro, quien recientemente anunció la instauración del estado de excepción o estado de sitio, figura jurídica (aunque legal) muy cuestionada y más cercana a las dictaduras militares que a los gobiernos republicanos.