Fin de sexenio, la desgracia cíclica de todo un país
Los gobernantes en México han estado jugueteando con el tigre, sacándolo de la jaula y volviéndolo a meter. El problema es que el tigre también empieza a hartarse –“tenemos 3 sexenios exigiéndolo”- y podrían dar el manotazo para poner un ¡Ya basta! ante la incapacidad de los civiles para contener el crimen organizado en el país.