Compra de voluntades desde la Secretaría del Bienestar
Con el padrón de afiliados a programas sociales en mano, la ex secretaria del Bienestar, ahora líder nacional de Morena, Ariadna Montiel, afilió gente a Morena el año pasado mediante pagos de 200 pesos y promesas de prioridad en apoyos del gobierno, trascendió esta semana en el portal de la agencia de noticias, Latinus.
A través de la organización “Amor por la Ciudad“, afiliaron personas a las que ofrecieron pagos desde 200 pesos a cambio de unirse a Morena, como parte de su intento por alcanzar los 10 millones de afiliados en el 2025.
Latinus difundió el reportaje de Alberto Valiente y Julio Astorga en el que revela que Ariadna Montiel participó en el registro de la organización civil ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) en el 2023.
En ese tiempo, ella ya ocupaba el cargo de Secretaria del Bienestar, pero con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Fue Patricia Daniela Lucio Espino quien realizó el trámite.
Ella, había sido nombrada por Clara Brugada como presidenta del Comité de Evaluación para la elección de jueces y magistrados en la Ciudad de México. Pero el nombre de ambas aparece en el registro de “Amor por la Ciudad“.
A través de ese organismo lanzaron la candidatura de Ariadna Montiel al gobierno de la CDMX pero un año después decidió apoyar a Clara Brugada. Su estructura se usa para las movilizaciones de Morena, con el apoyo de funcionarios públicos.
Diego Alejandro Villanueva González, quien fungió como director de participación ciudadana en el sector Coyoacán e incluso se ostentó como representante de la entonces jefa de gobierno Claudia Sheinbaum es uno de ellos.
También participan su esposa, Maira Chávez Jiménez, delegada de los programas del Bienestar en Chihuahua, nombrada por Ariadna Montiel apenas en octubre pasado y Saúl Martínez Flores, enlace legislativo de la Secretaría del Bienestar.
“Amor por la Ciudad” promovió la afiliación de ciudadanos a Morena en las alcaldías Coyoacán, Álvaro Obregón y Miguel Hidalgo casa por casa, vía digital y con puestos itinerantes en diferentes colonias.
Ahí les ofrecían no sólo 200 pesos por afiliación, sino prioridad para ser incluidos en los programas sociales