Con auditoría interna, Baker Hughes se declara libre de culpas
Tras 23 días de escándalo mediático por la renta de una lujosa casa en Houston al hijo del presidente Andrés Manuel López Obrador, José Ramón López Beltrán, y a su esposa Carolyn Adams, por parte de uno de sus exfuncionarios, la empresa Baker Hughes dio a conocer una investigación interna en la que, más allá de deslindarse del conflicto, declaró que “no hay ningún conflicto de interés”.
Bob Pérez, vicepresidente de Baker Hughes para México y Sudamérica, fue el encargado de dar a conocer este veredicto, luego de una “auditoría interna” que realizaron en México y Estados Unidos y por la que concluyen que no hay irregularidades en los contratos que tienen con la paraestatal Petróleo Mexicanos (Pemex).
Indicaron que se contrató a un despacho externo, el Grupo R. McConnellen, de inteligencia corporativa, y se hicieron los estudios forenses correspondientes que determinaron que al exejecutivo Keith L. Shilling, quien fue propietario de la residencia en Houston, nunca tuvo injerencia en las operaciones de México.
Aseguran que Shilling fue empleado de Baker Hughes en 2016 y salió de la empresa en 2019; durante el tiempo que estuvo en la compañía, trabajó en su grupo de Norteamérica, y México no pertenece a esta dirección sino a la de Latinoamérica y por tanto llegan a su conclusión de No conflicto de interés.
Hasta el momento, la familia López-Adams no ha aclarado cómo contactó a este funcionario; cómo se conectaron con la inmobiliaria que rentó la mansión; tampoco han dado a conocer el registro legal que autoriza a José Ramón López Beltrán para ser asesor de una empresa en los Estados Unidos ni cuál es su sueldo.
El hijo del presidente de México obtuvo trabajo a través de la empresa KEI Partners, propiedad de los hijos del empresario hotelero, Daniel Chávez, que mantiene concesiones de playas en Nayarit y Jalisco, y que actualmente es “asesor sin sueldo” del presidente de México en el proyecto del Tren Maya.
La propia auditoría interna de Baker Hughes, menciona que en 2019, Carolyn Adams arrendó la residencia de Shilling en Conroe. Ella no mencionó a José Ramón López Beltrán como ocupante del inmueble. La conferencia se realizó en México, en instalaciones de Pemex, pero su director, Octavio Romero, simplemente se fue sin hacer declaración alguna.