De la Ciudad… Inteligencia Artificial, ¿satanizada?

* Quieren reducir el ritmo vertiginoso del desarrollo de esta tecnología

Por Guillermo Pimentel Balderas
A finales del mes de mayo de este año, escribimos sobre la Inteligencia Artificial (IA) y nos preguntamos si ¿es amiga o enemiga? Es decir, si constituye riesgos específicos y potencialmente graves.
Hoy, durante 2026, el auge de la inteligencia artificial se ha intensificado a tal punto que, por primera vez, representantes de diversos países en la Asamblea General de la ONU se han reunido para discutir un marco regulatorio global.
Ya líderes políticos, empresarios y expertos en tecnología advierten sobre la IA, los riesgos y descontentos con sus consecuencias. Inclusive, los mismos, principales empresarios de la inteligencia artificial, afirman que quieren reducir el ritmo vertiginoso del desarrollo de esta tecnología, pero la competencia, la reticencia del gobierno estadounidense (y de China) y factores geopolíticos se interponen en el camino.

En nuestra anterior entrega, advertimos que, es por demás indispensable tener herramientas que permitan distinguir lo falso de lo verdadero. Ante ello, la desinformación nunca había sido un problema tan grande; sin embargo, ante el empleo masivo de Internet, redes sociales, incorporación de la inteligencia artificial capaz de crear imágenes, videos y audios que suenan y se ven creíbles, habría que ver si ¿es amiga o enemiga?
En los últimos años, organismos internacionales como el Comité de los Derechos del Niño, las Naciones Unidas y UNICEF, han enfatizado la obligación de los Estados de adoptar todas las medidas necesarias para proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes, en el entorno digital.
Bajo este contexto, la IA representa un avance pero también representa riesgos específicos y potencialmente graves: por un lado, puede ser utilizada para generar y difundir material de explotación sexual infantil altamente realista, como los llamados deepfakes que pueden causar un daño profundo y duradero a las víctimas y, por otro lado, puede ser empleada por delincuentes, para manipular a los usuarios.
El diputado Pablo Trejo Pérez, en el Congreso de la Ciudad de México, presentó una iniciativa para proteger a los menores de edad frente a la IA para lo cual profundiza que si bien, el marco constitucional mexicano garantiza el derecho de niñas, niños y adolescentes al acceso y uso de Internet, así como a las Tecnologías de la Información y la Comunicación, “también resulta fundamental la obligación del Estado de proteger a las y los menores de edad frente a las amenazas que se derivan del uso de los entornos digitales”.
Esta propuesta que, adiciona la fracción VIII Bis al artículo 13 de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de México, tiene el objetivo de establecer que las personas menores de edad tienen derecho a una vida libre de violencia incluida aquella que se ejerce mediante el uso de la inteligencia artificial.

En este contexto, el legislador capitalino Pablo Trejo Pérez expresa que las niñas, niños y adolescentes, al ser las personas que pasan más tiempo conectados a Internet, pueden ser más vulnerados en sus derechos. “Al navegar por Internet pueden verse expuestos a discursos de odio, contenido violento, incluidos mensajes que incitan a las autolesiones o al suicidio, e incluso, son más vulnerables al reclutamiento por parte de los grupos criminales y extremistas”, advierte.