Ecuador debe disculparse con México por la irrupción en la embajada y entregarle a Jorge Glas, asegura el expresidente Correa
“Debe entregar a Jorge Glas a México para ver si se puede empezar a restablecer las relaciones bilaterales”, sostuvo Correa en entrevista con EFE en Ciudad de México, e insistió en que Noboa debe ofrecer “una gran disculpa” al país norteamericano.
El exmandatario calificó de “gravísimo” el ingreso de fuerzas ecuatorianas en la legación diplomática en abril de 2024 para detener a Glas, a quien México había concedido asilo, y sostuvo que el episodio carece de precedentes comparables por haber sido ejecutado por fuerzas estatales y ordenado por el gobierno.
No obstante, descartó un acercamiento mientras Noboa permanezca en el poder y consideró que Ecuador ha perdido más con la ruptura debido al peso relativo de México, al que destacó como la segunda mayor economía latinoamericana.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó en julio una pronta normalización de las relaciones diplomáticas con Ecuador al afirmar que sigue vigente la ruptura por el asalto a la embajada mexicana.
“Cualquier país del mundo hubiera roto relaciones si alguien invade su embajada; eso es lo primero en el caso de Ecuador, y eso sigue”, afirmó durante su conferencia de prensa diaria.
Una región “en disputa”
El peso de México llevó a Correa a situar la ruptura bilateral dentro de un escenario político regional más amplio, en el que reivindicó al país norteamericano y Brasil como las mayores economías de la región gobernadas por la izquierda, frente al avance reciente de fuerzas de derecha.
Sin embargo, el expresidente rechazó interpretar ese desplazamiento como una derrota definitiva.
“América Latina está en disputa”, afirmó, tras recordar que la izquierda llegó recientemente a gobernar simultáneamente Brasil, México, Colombia, Argentina y Chile.
Correa atribuyó parte del avance conservador al uso electoral del miedo, que vinculó en América Latina con la inseguridad y el crimen organizado, y sostuvo que la izquierda debe recuperar discursos sobre “orden”, “disciplina”, “seguridad” y “mano dura”, pero combinados con derechos humanos, inteligencia y desarrollo social.
“Tenemos la razón. A veces nos falta la pasión”, resumió, al pedir a la izquierda volver a emocionar a los ciudadanos y disputar conceptos como libertad, eficiencia y seguridad que, a su juicio, ha dejado en manos de la derecha.
Pero Correa también trasladó responsabilidad al electorado y rechazó explicar los cambios políticos solo por las actuaciones de dirigentes, partidos o poderes externos.
A su juicio, América Latina padece una falta de cultura política y los ciudadanos deben reflexionar sobre las propuestas y antecedentes de quienes respaldan en las urnas.
“El votante irresponsable, el votante novelero, el votante inconsciente ya no es víctima, es cómplice”, sentenció. Esa responsabilidad ciudadana, sostuvo, resulta esencial para la democracia”, concluyó