El juicio a los ex presidentes, una consulta que se alarga al infinito

“¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a la leyes y procedimientos aplicables investiguen y en su caso, sancionen la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón  Hinojosa y Enrique Peña Nieto, antes, durante y después de sus perspectivas gestiones?”

Es la pregunta que plantea el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador para iniciar una consulta que determinaría someter a juicio político a sus sucesores. Esto, a pesar de los cientos de miles de firmas que se recolectaron para iniciar el procedimiento contra los ex mandatarios, aunque en algunos casos, los delitos por los que se les acusa ya prescribieron.

Acusa, por ejemplo, a Carlos Salinas de Gortari A Carlos Salinas de Gortari porque durante su sexenio (1988-1994) la desigualdad en México se profundizó y entregó a particulares nacionales y extranjeros, una cantidad “sin precedentes” de bienes públicos. Sin embargo, entre sus principales asesores económicos se encuentran Carlos Slim y Ricardo Salinas Pliego.

Ambos son los principales beneficiarios del régimen salinista, a quienes vendió Teléfonos de México y TV Azteca, respectivamente, que hoy los colocan como dos de los hombres más ricos del país y del mundo. Al respecto, López Obrador sólo menciona tangencialmente el enriquecimiento de algunas familias como los Garza Sada.

Señala que al inicio del mandato salinista, en 1988, sólo figuraba esta familia en la revista Forbes entre las más ricas del mundo, con 2 mil millones de dólares, “pero al finalizar aquel sexenio ya estaba incorporados a ese listado otros 24 mexicanos, casi todos ellos habían sido beneficiados con empresas minas y bancos que antes eran propiedad de los mexicanos”.

También subraya que Carlos Salinas llegó al poder por medio de un fraude electoral. A Ernesto Zedillo (1994-2000) lo acusa de continuar con las políticas privatizadoras de su antecesor “y las llevó hasta sus últimas consecuencias” en el caso del Fobraproa en donde la deuda pública se terminará de saldar hasta el año 2070.

Sin embargo, no menciona que uno de los principales operadores del Zedillismo, es ahora su secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, que fungió como secretario de Gobernación y de desarrollo social de Zedillo. Fue presidente de Fundación Azteca, mencionada de beneficiarse de recursos públicos.

Moctezuma fue responsable de elaborar el Proyecto de Nación 2018-2024, de López Obrador en materia de desarrollo social. Hoy, bajo el régimen Lópezobradorista, las Fundaciones y fideicomisos se encuentran a punto de desaparecer, precisamente por las sospechas de malos manejos y desvío de dinero.

Del Foxismo-Calderonismo, tiene incrustados en su gobierno a figuras bajo sospecha como Manuel Espino, Germán Martínez y Gabriela Cuevas. Los dos primeros, ex líderes del PAN. El primero, relacionado con ex capos del narcotráfico y el segundo, entre los autores del lema: “Un peligro para México”.

Al caso de Peña Nieto, pese a ser el más reciente, no le dedica tanto tiempo, pese a que el ex director de Pemex, se encuentra presuntamente detenido, en una mansión y con trato de privilegio que ningún reo del fuero común podría recibir en un proceso judicial común y corriente.

Es un hecho que la Suprema Corte rechazará la solicitud de justicia que planteará López Obrador en virtud de que este tipo de decisiones sientan jurisprudencia y resulta una aberración jurídica pretender que la aplicación de la ley sea sometida a previa consulta.

 

 

 

 

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