Impartir justicia es una gran responsabilidad

  • Recibe “Doctor Honoris Causa” Luis Gabino Medina Burgos y pide no permitir que los jóvenes dejen de soñar

Por Guillermo Pimentel Balderas

Fotos: Miguel Ángel Sánchez Sahagún

“Soy un hombre de vocación, tengo una vida dedicada al servicio y participo en la decencia por amor, no por beneficio personal. Tengo claro en mi mente que puedo ser un buen forjador de estudiantes, de funcionarios, impartidores de justicia”.

Así se expresó el magistrado Luis Gabino Medina Burgos, al alcanzar uno de sus sueños al recibir el birrete, el anillo, la medalla, el pin y el diploma como “Doctor Honoris Causa” que concede el Instituto Mexicano de Líderes de Excelencia (Imele), organismo internacional que congrega a personalidades de la ciencia y la cultura.

En una inolvidable noche, Medina Burgos, hombre de servicio, de vocación social, obstinado en abrir puertas y buscador incansable del bien común, remarcó: “Impartir justicia es una gran responsabilidad, que ahora crece con la distinción que acabo de recibir”.

De esta manera se sumó al selecto grupo de hombres y mujeres de gran valor que contribuyen a desarrollo de México.

Junto con 30 doctorantes, quienes participaron en la ceremonia de investidura del Claustro de notables, el magistrado superior de justicia recibió el aval luego de un largo proyecto de aprobación que duró más de un año.

En el marco de una ceremonia emblemática, de profundo amor a México, de reconocimiento a la validez de su trayectoria y de amplio servicio a la comunidad, Medina Burgos fue reconocido ampliamente por su humildad profesional, su sencillez y trato amable con la gente, su rectitud e imparcialidad que se reflejaron en el ámbito institucional de la justicia.

¿Quién dijo que es difícil alcanzar sus sueños?

En entrevista, el recién nombrado con el título de Doctor Honoris Causa, fue enfático al señalar que una de sus inquietudes es generar sueños en los jóvenes, motivarlos a ser creadores y construir la fortaleza de sus destinos, porque lamentablemente “las nuevas generaciones han dejado de soñar”.

En el Casino Naval de la Ciudad de México, con su amabilidad característica y su disposición a responder de forma abierta a las preguntas, el Magistrado Luis Gabino insiste en uno de sus rasgos más característicos de su personalidad.

“Busco el bien, no recompensas”, enfatizó con todo orgulloso de sí, como lo estaba el conjunto de 31 galardonados. Sostuvo con firmeza: “Tengo una trayectoria limpia, a toda prueba, y este reconocimiento -refiriéndose a la toga y el birrete- lo constata de manera evidente, porque indagaron mi actuar y el prestigio que me he forjado”, asentó.

El evento, el cual se prolongó por casi tres horas, se distinguió por la presencia de gente valiosa en las ciencias, el deporte, las artes y la cultura; de buenas costumbres y de una filosofía impregnada con la premisa de que la educación transforma al mundo.

Fue una fiesta de arraigado sentimiento nacionalista, de unidad y lealtad a México. Todos, de manera voluntaria, se sumaron a una cadena de hermandad, que como varios de los galardonados lo mencionaron, es una necesidad imperiosa en el mundo.

Creadores de sueños, hacedores de realidades, apasionados del servicio a la comunidad, sobre todo en beneficio de grupos vulnerables, los 31 galardonados se declararon amantes de su país, pero sobre se mostraron orgullosos de sí, sabedores que sus pasos siembran alegría, éxito y optimismo, de manera individual, familiar y en el conjunto de la sociedad.

Sin excepción, todos agradecieron a sus padres, esposos e hijos, así como al creador, haber sido beneficiados con esa gran formación individual que dejaron plasmada en una frase de satisfacción: Gracias, aquí está lo que han hecho por mí.

Todos, al unísono, juraron solemnemente ser portadores de buenas costumbres y de una gran dedicación al servicio de los demás.

En este marco, el magistrado Medina Burgos desbordó de alegría al afirmar que este momento representa la síntesis del gran esfuerzo que ha hecho durante toda su vida: ser un hombre de bien, porque a lo largo de los años sólo he buscado que mi tarea me deje satisfecho y marcar caminos de superación en los demás.

You may also like...