Incumplen dependencias del Gobierno capitalino obligaciones con ambiente y ciudadanos

Reporte Especial

  • Permiten irregularidades de constructoras como tala de árboles y en conflicto de interés; además, arrastran corrupción: vecinos

Por Guillermo Pimentel Balderas

Pese a que el Sistema de Monitoreo Atmosférico (SMA) informó que la concentración de partículas suspendidas provoca “mala” calidad del aire en la mayor parte de la capital, en construcciones, principalmente de conjuntos habitacionales y centros comerciales, a las empresas inmobiliarias se les permiten la tala de árboles, así como prender fogatas en las obras, utilizando leña, para el cocimiento de alimentos.

En tanto, existe un evidente conflicto de interés alrededor de la tala de árboles en el Bosque de Tlalpan, donde el propio Director de la Comisión de Recursos Naturales (CORENA), José Manuel Ávila Cetina, es a la vez, director general y representante legal de la firma consultora “Yelizyotl”, encargada de realizar la declaratoria del proyecto.

El SMA señaló que con un índice máximo de 131 puntos la delegación más afectada es Benito Juárez, seguida por Coyoacán, con 127; Iztacalco, con 125; Cuauhtémoc, con 129; Cuajimalpa, con 122 y Álvaro Obregón, con 120.

Ante esta situación ambiental, el SMA –por medio de un boletín- recomendó a niños, adultos mayores, personas con intensa actividad física o con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, limitar los esfuerzos prolongados al aire libre.

Sin embargo, cabe señalar que en la delegación Iztacalco, donde proliferan obras de edificación de viviendas y moteles, en los predios adquiridos por particulares como Gap Metropolitana, por lo regular por la tarde-noche los trabajadores de la construcción –muchos de ellos viven ahí, como veladores-, encienden fogatas con leña para calentar sus alimentos.

La contaminación que provocan, además de causar molestias a los vecinos de los lugares, como por ejemplo en la obra de Gap Metropolitana, en Calle 7 No. 250, colonia Agrícola Pantitlán, en Iztacalco, no cesan a pesar de que hay quejas a la empresa y a la Secretaria del Medio Ambiente capitalina.

En esta obra, se cometen muchas irregularidades consentidas por la delegación Iztacalco, Seduvi, Semovi, Sedema e Invea, a decir de los vecinos, porque además están por talar árboles a favor de la construcción e invaden vías principales –Calle 7 o Circuito Oriente-, para realizar sus maniobras de construcción.

Conflicto de interés en Tlalpan

También, existen muchas irregularidades encontradas y dadas a conocer por la Fundación para la Protección del Bosque de Tlalpan (FBT), cuyo presidente, Rafael Sánchez Navarro, advierte de la necesidad de seguir el procedimiento del Programa de Manejo del Área Natural Protegida Bosque de Tlalpan antes de iniciar una tala, lo que no ocurrió en este caso, como en otros por los que ha sido señalada la titular de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México, Tanya Müller García, como responsable.

El perfecto conflicto de interés queda configurado al ser Ávila Cetina el orquestador de la tala, director general y representante legal de “Yelizyotl”, además de protector de Lizbeth García Pérez y Abraham Velázquez Ramírez, quienes se ostentan a sí mismos como “encargados del Bosque” y son a la vez miembros de la mencionada consultora “Yelizyotl”, como claramente se señala en la tarjeta de presentación de la firma.

Además, aunque la unidad de transparencia haya expresado que la SEDEMA, a través de CORENA, ha explicado a los miembros de la Fundación que fue la Universidad de Chapingo quien realizó el estudio diagnóstico, numerado 410/2015 y firmado por Lorena Romero Lara, con una vigencia del 15 de enero al 30 de septiembre del 2016, el documento mencionado no está disponible para contrastarlo con las decisiones de CORENA y la SEDEMA de talar, en vez de remediar.

Por la magnitud del bien público protegido, el “Inventario-Diagnóstico y Saneamiento Integral del Arbolado del Área Natural Protegida Bosque de Tlalpan, México” debe ser sujeto de transparencia, sin embargo, la SEDEMA y la CORENA lo esconden a los interesados en la protección del bosque, a quienes sólo les han mostrado algunos documentos.

De tal manera que, afirmo el presidente de la Fundación para la Protección del Bosque de Tlalpan, Rafael Sánchez Navarro, que ni la CORENA ni SEDEMA justifican su acción de haber derribado los 300 árboles en el Bosque de Tlalpan, Área Natural Protegida, ni lo transparentan con documentos oficiales que respalden tal acción. “El ir y venir de papeleo burocrático y torpe, exhibe las componendas y conflictos de interés en la tala ocurrida en el acceso del Bosque de Tlalpan”, subrayó.

Por lo anterior, vecinos de Tlalpan e Iztacalco, solicitan la intervención del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera para que se investigue, pero no por parte de estas dependencias, porque, dicen, sería la misma gata nada más que revolcada.

Arrastran corrupción Seduvi, Sedema y Paot

Cabe recordar que a mediados del año anterior, aun cuando los niveles de contaminación ameritaron la declaración de tres contingencias desde marzo de 2016, en la Ciudad de México (CdMx), la reforestación de la urbe no es una prioridad para las autoridades.

Esto, lo expresaron organizaciones civiles como Vecinos Unidos, quienes acusaron a las autoridades del Gobierno capitalino que “no terminan por atender el tema de fondo”. Porque, mientras el Programa de Reforestación de la CdMx pretende sembrar los árboles suficientes para que en los próximos 60 años acaparen 66 mil toneladas de contaminantes, la tala de la actual administración continúa en este 2017.

También, es de recordar que durante una reunión con legisladores de la Asamblea Legislativa -el 14 de abril de 2016-, la secretaria de Medio Ambiente, Tanya Müller, expuso que en los tres años de la actual administración se han concedido permisos para derribar al menos 18 mil 900 árboles. Esta tasa sería el equivalente a una tala de 15 árboles por día.

En estas construcciones no se está respetando el área libre permeable. Cada construcción la debe de tener. Es ahí donde están los árboles, la captación pluvial y donde se recargan los mantos acuíferos; pero los funcionarios locales no lo entienden así.

Lo irónico, es que un problema grave lo promueve el Gobierno capitalino cuando no compensa los árboles talados con otros de igual envergadura.

Vecinos Unidos, ha expresado regularmente que la alta tala de árboles es derivada de la corrupción. Entonces, desgraciadamente hay un contubernio entre las instancias que les compete, desde las Delegaciones, Seduvi (Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda), Sedema (Secretaría de Medio Ambiente), y la PAOT (Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial).

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