Independientes complementan a partidos
CIUDAD DE LERDO, Durango, 30 de abril, (AGENCIAS / CÍRCULO DIGITAL).- El exmagistrado del Tribunal Electoral del Distrito Federal, Juan Martínez Veloz, consideró que si pueden existir gobierno y representación política sin partidos.
Sin embargo, agregó el partido político es también el instrumento más natural para la búsqueda y conservación del poder político en la democracia moderna y por lo tanto debe también fortalecerse mediante su ciudadanización al igual que las propias candidaturas independientes.
Además, asentó que no deben verse como rutas excluyentes, sino complementarias para mejorar a representación política de los ciudadanos.
Lo anterior, luego de que el triunfo de algunos candidatos independientes en los pasados comicios del 7 de junio (el caso de “Bronco” en Nuevo León) establece un nuevo reto para el sistema político mexicano; la realidad de organizar gobiernos no emanados propiamente de los partidos políticos tradicionales.
Señala que la pregunta que nos hacemos muchos ciudadanos han sido desde ese día: ¿Es viable esto? ¿Se puede hacer gobierno sin partidos políticos?
Martínez Veloz señala que la aparición de los derechos políticos, los partidos políticos y la democracia en la era moderna, tiene su fundamento en el pensamiento político emanado de la Revolución Francesa de 1789 y la Constitución de los Estados Unidos de 1776.
Los pensadores del Liberalismo en sus orígenes tendían a excluir la concepción misma de partido político como organización intermedia entre el Estado y la sociedad civil.
El principio de autonomía moral del individuo y la idea de solidaridad (nacional) de ciudadanos iguales ante la ley no permitían su admisión.
Asimismo los regímenes políticos que se organizaron bajo la filosofía del liberalismo en el siglo XIX en un principio establecieron sistemas electorales de voto censatario (en razón de ingresos de los ciudadanos) e indirecto (al través de representantes), como sucedió en México en algunas constituciones (1824, 1836, 1843 y 1857), por lo que la idea de partido en esas épocas (grupos parlamentarios, clubes de ideas) fue diferente a la de hoy (partidos de masas).
Los partidos políticos nacieron también ligados al asambleísmo y al concepto de representación política.
El concepto de representación, al igual que el de partido es una idea de la edad moderna. Los antiguos griegos carecían de una palabra similar, a pesar de que elegían a algunos servidores públicos y algunas veces enviaban embajadores-actividades. Los romanos disponían de la palabra representare, sin embargo no la aplicaban a los seres humanos que actúan por otros, o a las instituciones políticas.
El politólogo e investigador señala que se puede afirmar de acuerdo a los datos que se poseen, que la representación y las elecciones surgieron antes que los partidos políticos, ya que en sus orígenes éstos fueron rechazados por pensadores y líderes políticos y por lo tanto sí podría gobernarse a través de los independientes.
Además, asentó que no deben verse como rutas excluyentes, sino complementarias para mejorar a representación política de los ciudadanos.
Lo anterior, luego de que el triunfo de algunos candidatos independientes en los pasados comicios del 7 de junio (el caso de “Bronco” en Nuevo León) establece un nuevo reto para el sistema político mexicano; la realidad de organizar gobiernos no emanados propiamente de los partidos políticos tradicionales.
Señala que la pregunta que nos hacemos muchos ciudadanos han sido desde ese día: ¿Es viable esto? ¿Se puede hacer gobierno sin partidos políticos?
Martínez Veloz señala que la aparición de los derechos políticos, los partidos políticos y la democracia en la era moderna, tiene su fundamento en el pensamiento político emanado de la Revolución Francesa de 1789 y la Constitución de los Estados Unidos de 1776.
Los pensadores del Liberalismo en sus orígenes tendían a excluir la concepción misma de partido político como organización intermedia entre el Estado y la sociedad civil.
El principio de autonomía moral del individuo y la idea de solidaridad (nacional) de ciudadanos iguales ante la ley no permitían su admisión.
Asimismo los regímenes políticos que se organizaron bajo la filosofía del liberalismo en el siglo XIX en un principio establecieron sistemas electorales de voto censatario (en razón de ingresos de los ciudadanos) e indirecto (al través de representantes), como sucedió en México en algunas constituciones (1824, 1836, 1843 y 1857), por lo que la idea de partido en esas épocas (grupos parlamentarios, clubes de ideas) fue diferente a la de hoy (partidos de masas).
Los partidos políticos nacieron también ligados al asambleísmo y al concepto de representación política.
El concepto de representación, al igual que el de partido es una idea de la edad moderna. Los antiguos griegos carecían de una palabra similar, a pesar de que elegían a algunos servidores públicos y algunas veces enviaban embajadores-actividades. Los romanos disponían de la palabra representare, sin embargo no la aplicaban a los seres humanos que actúan por otros, o a las instituciones políticas.
El politólogo e investigador señala que se puede afirmar de acuerdo a los datos que se poseen, que la representación y las elecciones surgieron antes que los partidos políticos, ya que en sus orígenes éstos fueron rechazados por pensadores y líderes políticos y por lo tanto sí podría gobernarse a través de los independientes.
( Periódico victoria.mx)