Los orígenes de la desgracia en Tabasco

Los rompidos que cambiaron los ríos

En el siglo XVI, el enorme río llamado Mazapa (con un ancho de hasta 1,000 m en algunos puntos de su corriente) y que actualmente es conocido como Mezcalapa, corría lejos de Villahermosa, en línea prácticamente recta desde las montañas de Chiapas hasta la barra de Dos Bocas, en lo que hoy es el municipio de Paraíso. Este río era una continuación del llamado Río Grande de Chiapas, que nace en la Sierra de los Cuchumatanes, Guatemala.

1.- Hacia 1675, los habitantes de la región de la Chontalpa, específicamente de lo que hoy son los municipios de Cunduacán, Jalpa y Huimanguillo, sufrían los continuos embates de los piratas ingleses que saqueaban los poblados subiendo desde la costa por el río. Como una medida de prevención ante estos ataques, en este año se realizó el primer “rompido” que consistió en desviar el río Mezcalapa hacia el este. De esta manera el río Mezcalapa fluyó hasta unirse con el original río Grijalva antes de su paso por al ciudad de Villahermosa. El cauce original en el que transitaba el río Mezcalapa hasta Dos Bocas, comenzó a secarse y lo nombraron “Río Seco”. A este rompido se la llamó Nueva Zelandia, por la población en que se llevó a cabo.

Como es fácil apreciar, el unir a dos grandes ríos para que pasen frente a tu ciudad no es muy inteligente. Pero durante dos largos siglos a nadie pareció importarle mucho, tal vez porque la población de la ciudad era tan pequeña que podía resguardarse sin problemas de las inundaciones.

2.- En 1881 las inundaciones ya eran un problema para Villahermosa, y se hizo otro rompido para corregir el primero. En el sitio conocido como “Manga de Clavo”, se desvío al Mezcalapa para que ya no se uniera con el Grijalva antes de la ciudad, y se dió origen al río Carrizal, que desembocaba en la barra de Chiltepec, en el municipio de Paraíso.

De todas formas, el río que había sido creado en el primer rompido se interrumpió del todo. Hoy se le llama Río Viejo, corre desde el Carrizal hasta la laguna La Majagua, donde sigue unido al Grijalva, y sigue dando problemas en varias zonas de su cauce en la época de inundaciones.

3.- En 1904, se llevó a cabo el tercer rompido, por medio de un dren, al parecer para sacar del agua unos terrenos particulares, y el río Carrizal se unió con el Grijalva después de su paso por Villahermosa. En la actualidad puede verse la curva de prácticamente 180 grados que sufre el río a la altura de la colonia Industrial. A este rompido se le llamó La Pigua.

4.- Aún habiendo desviado el Carrizal, las inundaciones en Villahermosa seguián siendo un problema. La ciudad, que había sido fundada a la orilla de gran río, ahora estaba rodeada por dos. Para disminuir la cantidad de agua que arrastraba el Carrizal, en 1932 se llevó a cabo el rompido de Samaria. Este desvío dividió el Mezcalapa en dos, dando origen al río Samaria. El peligro de inundaciones disminuyó para Villahermosa, pero el nuevo río inundó unas 20 mil hectáreas de zona agrícola los municipios de Jalpa, Nacajuca y Cunduacán. No sería la última vez que el campo fuera sacrificado para salvar la ciudad.

5.- En 1940, a través del rompido del Cañas fluyó agua de la Chontalpa hacia el río Medellín, que se unió al Grijalva.

6.- Y por último, en 1952, dado que el río Mezcalapa intentaba retomar su cauce original hacia el río Seco, se llevó a cabo el rompido del Veladero, ubicado en el poblado del mismo nombre. Este rompido afectó zonas de los municipios de Cárdenas y Comalcalco.

La acción humana convirtió un sistema relativamente simple en un enredo que hacía crisis cada año en la temporada de lluvias, en los meses de septiembre y octubre.

Pero todavía faltaba otra intervención gigantesca, en 1951 se crea la Comisión del Grijalva, organismo autónomo del gobierno Federal destinado a llevar el “desarrollo” y la “modernización” al sureste mexicano, específicamente a través de la agricultura y la ganadería a gran escala. Era la época de la posguerra, Estados Unidos era el nuevo amo del mundo, y por todos lados se crearon organismos que imitaban el modelo de la Autoridad del Valle de Missisippi, un organismo gubernamental creado por Franklin D. Roosevelt como parte del famoso New Deal, el plan para superar la depresión económica de 1929. Partiendo de este enfoque, el Grijalva y el Usumacinta fueron vistos como ideales para instalar grandes presas hidroeléctricas que serían financiadas primero por el Banco Mundial y luego por el Bando Interamericano de Desarrollo.

¿Qué esperamos ahora? ¿Qué hemos aprendido? Después de que en los últimos cinco años las lluvias estuvieron por debajo del promedio histórico, este año han vuelto a la normalidad, y con ello han puesto en evidencia, una vez más, la vulnerable situación en que se encuentra la población del estado.

Cada vez que llega una nueva inundación los políticos de turno culpan a las presas del alto Grijalva, que son responsabilidad de Conagua, y nunca mencionan la deforestación, la nula planeación urbana, la corrupción que retrasa constantemente las obras de prevención, la falta de estudios científicos y la falta de una gestión integral de las cuencas. Es urgente que tengamos una mejor respuesta de nuestras autoridades, la participación ciudadana (así como la ciencia ciudadana), permitir la participación y una comunicación activa, así como dar la oportunidad a las nuevas tecnologías para mitigar y planificar nuestro bienestar.

Es necesario establecer un comité multidisciplinario que genere planes de investigación científica a largo plazo y es necesario un comité ciudadano con facultades legales para vigilar el cumplimiento de los ordenamientos ecológicos. Es necesario que haya transparencia e información accesible y adecuada sobre los planes hídricos, sobre el manejo de las presas, y sobre la planeación de cada temporada de lluvias. Es necesario también plantear la reubicación de las personas asentadas en las zonas más vulnerables.

Se requiere, en suma, una gestión integrada de las cuencas.

La planicie seguirá inundándose mientras existan estos grandes ríos, y mientras dure este clima, el que ha conocido la humanidad durante los últimos siglos. Tenemos que aprender a convivir con ello del mejor modo, de una manera justa y digna para todos los habitantes de este edén destruido.

Bibliografía

Rovirosa, José Narciso, 1946. Ensayo Histórico sobre el río Grijalva. Examen crítico de las obras antiguas y modernas que tratan de los descubrimientos de Juan de Grijalva y de los primeros establecimientos de los conquistadores españoles en Tabasco. Villahermosa: Gobierno constitucional de Tabasco (Serie: Contribución de Tabasco a la cultura nacional, 7).

Ruz, Mario Humberto, 2002 “De piratas y bucaneros en el Tabasco colonial”, El Golfo de México: historia y
cultura, pp. 3- 20. Antropología, Boletín oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Nueva época, México: INAH, abril-junio.

Salazar Ledesma, Flora, 2002 “Ubicación cartográfica de Villahermosa en 1579”, El Golfo de México: historia y
cultura, pp. 32-40. Antropología, Boletín oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Nueva época, México: INAH, abril-junio.

Salazar Ledesma, 2004 “Rasgos significativos de la hidrografía y del proceso de poblamiento español de la
cuenca baja del Mazapa en Tabasco en 1579”, Los investigadores de la cultura maya 12, tomo II, pp. 400-417, Campeche: Universidad Autónoma de Campeche

¿Por qué se inunda Tabasco?

Fragmento de Nube de Monte, el autor es Francisco Cubas Jiménez.

 

You may also like...