Mal cálculo de Sheinbaum ensució su registro
Por OSCAR DANTES
Un mal cálculo de los estrategas de Claudia Sheinbaum, fue lo que la llevó a realizar el registro de su candidatura el 18 de febrero, el mismo día dela Marcha por Nuestra Democracia.
Contra todo pronóstico, la ciudadanía volvió a atiborrar el Zócalo y medio millón de personas le arrebataron las anheladas primeras planas de los diario. Ella se vio relegada a un tercer plano porque, hasta eso, a su presidente se le ocurrió quitarle el segundo lugar.
El equipo de campaña de la candidata oficial preveía que el volumen de participantes en la llamada Marea Rosa no tuviera gran repercusión. Fue todo lo contrario y ahora, en una reacción tardía, el jefe de esa campaña ordenó polarizar aún más por el lado del clasismo y el racismo.
Andrés Manuel Lopez Obrador ordenó a su amanuense favorito, Hernán Gomez Bruera , realizar una encuesta, durante la marcha, para provocar a los asistentes y preguntar por qué en esa manifestación van puros “güeritos” y “blanquitos” y no morenos, como en los mítines de AMLO.
Esa es ahora la estrategia de Lopez Obrador: generar una falsa percepción de racismo, para enfrentar a las clases medias con los desposeídos, los marginados, los indígenas y las comunidades que han sido despojados de sus tierras, sus casas y sus bienes.
