Mexicanos en el desamparo; el Estado no ha hecho su tarea
En los anales de la violencia extrema en México ha quedado escrito a sangre y fuego el nombre de Los Zetas. El cártel creado en los años 2000 por soldados desertores del Ejército aplicó al crimen organizado la táctica de la propagación del terror civil. A más salvajismo, más miedo entre la población, más sometimiento de las autoridades, más silencio en los medios y, aunando todo ello, un control incontestable del territorio donde operaban.
La máquina de muerte de Los Zetas alcanzó su culmen en dos episodios trágicos que un estudio académico trata de esclarecer: el asesinato de 72 migrantes en Tamaulipas en 2010 y la desaparición de un número incierto de personas (se llega a hablar de 300) en 2011 en Coahuila. Bajo la dirección del politólogo Sergio Aguayo y con el auspicio de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, el Centro de Estudios Internacionales del Colegio de México ha llevado a cabo una investigación que presenta ahora con el título En el desamparo. Analiza esos dos terribles casos y subraya la falta de atención recibida por las víctimas con una conclusión que no sorprende a nadie y ratifica un problema de raíz: “El Estado no ha hecho la tarea”.
Mientras tanto, en Veracruz continúa la espiral de violencia. La entidad ha sido rebasada por la inseguridad y violencia, con ejecuciones masivas, como la de ayer en el sur de la entidad donde seis cuerpos fueron hallados dentro de una camioneta. El gobernador electo, Miguel Angel Yunes, demandó que la federación asuma el control de la seguridad mientras Javier Duarte termina su gestión, y el Instituto Municipal de las Mujeres dijo que esto demuestra el “grado de descomposición” que hay en el estado. Ayer, seis personas fueron encontradas sin vida dentro de una camioneta a orilla de la carretera Ciudad Isla-Santiago Tuxtla,
Luego de que se publicó que el sello del narcotráfico estaba presente en el caso de los cuatro jóvenes levantados y asesinados en Veracruz, el fiscal de ese estado Luis Ángel Bravo, confirmó que hay “signos muy sólidos” de este vínculo, específicamente con una de las víctimas. Octavio García Baruch era buscado por Los Zetas por un adeudo, aunque en entrevistas con diversos medios, su hermana Dovianid Carranza Baruch rechazó dichos nexos.
Acusan estudiantes que los jóvenes son perseguidos en el estado. La muerte de Génesis Deyanira Urrutia, estudiante de la Universidad Veracruzana, quien estuvo entre los cuatro jóvenes que “levantó” el crimen organizado, unió a universitarios y colectivos de madres de desaparecidos para exigirte a las autoridades “¡Ni uno más!”. “¿Qué queremos?,… ¡Justicia para Génesis!”.