Olvidadas, mujeres rurales mexicanas por falta de políticas públicas que impulsen su desarrollo
Reporte Especial
- Lamentan sociólogos y economistas de UACh asistencialismo y privilegios al sector exportador en campo
Por Guillermo Pimentel Balderas
Las mujeres rurales de México son minimizadas como entes pensantes a pesar de que llegan a trabajar sin compensación económica mientras Presidentes, Senadores, Diputados, Gobernadores y funcionarios menores trabajan pero solo para sus bolsillos.
En estos términos se manifestaron productoras de diversos estados del país, indígenas y campesinas, en el marco del Día Internacional de la Mujer Rural, quienes reclamaron al Estado Mexicano políticas públicas que impulsen su desarrollo, con microempresa de mujeres rurales.
Asimismo, que se les otorguen derechos plenos sobre las tierras que cultivan ante la incontenible migración que padecen zonas de extrema pobreza en el campo.
En tanto, en otra mesa de trabajo del mismo Tercer Foro Campesino de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), investigadores en Sociología Rural y Economía Agrícola de esta Casa de Estudios Agrarios, afirmaron que la política agrícola de México técnicamente es asistencialista para los pequeños y medianos productores.
Lamentaron que solo privilegia al sector exportador y advirtieron que para 2018 se mantendrá constreñida esta política agrícola como lo ha estado de 1980 a la fecha, tiempo durante el cual la caída ha sido estrepitosa y en lo que va de la presente administración pues le han recortado 80 mil millones de pesos.
En el último día del Tercer Foro Campesino, se analizó el papel de la mujer rural en el desarrollo de sus comunidades donde mujeres de Puebla, Morelos, Chiapas, Ciudad de México y Tlaxcala, coincidieron en señalar que el Gobierno Federal las minimiza como entes pensantes a pesar de que llegan a trabajar sin compensación económica mientras “Presidentes, Senadores, Diputados, Gobernadores y funcionarios menores trabajan pero solo para sus bolsillos”.
Luego de hacer un pronunciamiento oficial, en el marco del Día Internacional de la Mujer Rural, durante la XXII Feria de la Cultura Rural y el Foro antes citado, Tavita Valadez y Julia Negreros Velázquez; una originaria de Topilejo en la Ciudad de México y la otra de Zacapala, Puebla, sostuvieron que las políticas agrícolas, de infraestructura, educativas, de salud y económicas no miran a las comunidades pequeñas por lo que “el trabajo es el poder de la mujer”.
En tanto, Pedo Ponce Javana, Subdirector de Difusión y Extensión de la UACh, expresó que la mujer rural se enfrenta a muchos obstáculos en sus comunidades al grado de que se ve obligada a aprender de manera empírica y pocas lo hacen desde la academia pero sea de una u otra manera existe mucho por aprender de ellas para así llevar sus experiencias y convertirlas en políticas públicas viables.
Tan solo, dijo, existen más de 84 mil hectáreas de suelo rural en 7 delegaciones de la Ciudad de México donde la mujer juega un papel preponderante en la defensa del territorio donde empresas como Casas Geo y Ara pretenden apoderarse de estos espacios para vivienda de interés social aunque por ley está prohibido.
Lamentó que las hectáreas rurales donde habitan miles de mujeres no sean respetadas como sucede Monterrey, Jalisco y Puebla, este último con un acelerado proceso de urbanización de tierra agrícola donde incluso Cholula se pierde entre las zonas urbanas.
En este orden de ideas, Felipa Romero García, del municipio de Rosario Xochitlapan, Zacapala, Puebla, Marisela González Jurado de San Cristóbal de las Casas, Chiapas y Martha Olivia López, coincidieron en que “los hombres ganarán en fuerza pero las mujeres en ideas” de tal suerte que las empresas encabezadas por mujeres demuestran mayor rendimiento y menos pérdidas en el campo mexicano lo que debería obligar al Estado a invertir en ellas.
Para Sotera Vázquez Lezama, Secretaria de la Mujer de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina así como para las artesanas María del Socorro García Hernández y Reynalda Martínez, la mujer rural e indígena a pesar de ser mal vista por la autoridad avanza en los espacios de poder y destaca en sus fuentes de empleo como es la artesanía o la agricultura, en los bosques o en la tierra de siembra.
Ante esta realidad, aseguraron, que ya sea en la agroecología, en la microempresa, en la participación política, en el cuidado del medio ambiente o en la artesanía, entre otras actividades en el medio rural, la mujer tiene capacidad de liderazgo ante políticas públicas que “tienen mirada de hombre”.
Presupuesto agrícola constreñido en 2018
En la otra mesa de trabajo, investigadores en Sociología Rural y Economía Agrícola de la Máxima Casa de Estudios Agrarios, afirmaron que la política agrícola de México para 2018 se mantendrá constreñida como lo ha estado de 1980 a la fecha.
Emilio López Gámez, académico de la UACh y Ernesto Ladrón de Guevara, Secretario Técnico de la Comisión de Desarrollo Rural del Senado de la República, adelantaron un cierre de año con una inflación superior al 6 por ciento, un subejercicio fiscal agropecuario y la eminente salida de Estados Unidos del TLCAN, por lo que advirtieron la urgencia de contar con un Plan B por parte de México para enfrentar esta situación e impulsar el mercado interno.
Asimismo, los especialistas propusieron un modelo alternativo de desarrollo económico ante el agotamiento del neoliberalismo y la globalización ya que países de la Unión Europea y de Asia se han pronunciado por un Desarrollo Común con el Beneficio Compartido y no en la riqueza para las transnacionales.
Ambos coincidieron en que dicho modelo lo adoptará Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, con miras a los acuerdos bilaterales, por una economía interna que genere empleos e ir por la protección de los de “cuello azul” como se conoce a la clase trabajadora.
En el análisis de las políticas públicas para el campo, también Pedro Ponce Javana, Subdirector de Servicio y Extensión Universitaria de la UACh, expresó que las políticas públicas para el medio rural no responden a las necesidades del sector pues acciones como Procampo “no son políticas públicas, son sólo un instrumento de política pública ya que del 2000 a la fecha se perdió la rectoría del Estado”.
Sostuvo que la política pública se quedó en el mercado exportador y se olvidó del mercado local, situación que no se prevé que cambie en lo que resta de la presente administración y mucho menos en los próximos seis años.
Por su parte, Ernesto Ladrón de Guevara, Secretario Técnico de la Comisión de Desarrollo Rural del Senado de la República, explicó que en 20 días vence el plazo para que la Cámara de Diputados apruebe la Ley de Ingresos de la Federación y en ese lapso deberá decirse qué pasará sobre el TLCAN si se viene abajo y aún no existe un segundo transitorio para prever que hará México.
Además, en otros 20 días más deberá estar listo el PEF 2018 donde se espera un PEC con reducción de 6 mil 600 millones de pesos para Sagarpa por lo que urge una reasignación a lo rural y productivo.
En este encuentro los especialistas se pronunciaron por un Programa de Reconstrucción Nacional y otro de Reconstrucción para el Campo con capacidad productiva, en caminos y en escuelas.


