Remueve Trump a Tillerson como Secretario de Estado

Donald Trump anunció este martes que Rex Tillerson dejará el mando de la Secretaría de Estado, luego de un año al frente del cargo, y será reemplazado por Mike Pompeo, actual director de la CIA.
Pompeo es miembro del Tea Party y de la Asociación Nacional del Rifle, tiene 54 años. Fuerte crítico de la política exterior propuesta por la Administración de Barack Obama, es impulsor de darmarcha atrás con el tratado nuclear firmado con el régimen de Irán, al que califica como un “Estado promotor del terrorismo”.
Además, el presidente estadounidense también informó que la agencia de inteligencia (CIA) será dirigida por Gina Haspel, la primera mujer en el cargo.
Trump eligió este momento para dar a conocer los cambios en su gabinete de cara a las negociaciones inminentes con Corea del Norte y varios acuerdos de comercio.
Minutos después del anuncio, la vocera Sarah Sanders envió un comunicado del presidente en el que subrayó que bajo la dirección de Tillerson “se habían logrado grandes cosas en los últimos 14 meses”. No obstante, las tensiones entre Trump y Tillerson habían sido constantes, y ambos habían reconocido contar con diferentes puntos de vista sobre asuntos clave de política exterior.
“Nos llevamos bien, pero teníamos desacuerdos”, declaró Trump. “Cuando miras el acuerdo con Irán, pienso que es terrible, él pensaba que estaba bien. Yo quería romperlo o hacer algo, él pensaba diferente. Entonces no estábamos pensando lo mismo”, agregó.
Tras conocerse que Trump aceptó la invitación de Kim Jong-un para reunirse, Tillerson suspendió su agenda por estar “indispuesto” y acortó su viaje para poder regresar a Washington. Según un alto funcionario de la cancillería consultado por AFP, el diplomático no había conversado con el presidente y desconocía las razones precisas de su salida.
Por su parte, Haspel, de 61 años, venía desempeñándose desde 2017 como subdirectora de la CIA, organismo al que pertenece desde 1985.
Su nombramiento, propuesto por Trump, recibió la resistencia de algunos legisladores demócratas por los presuntos vínculos con los interrogatorios no autorizados de la agencia