Siervos de la Nación abren sospecha sobre uso electoral de vacunas

La participación de los promotores, mejor conocidos como “Siervos de la Nación”, que inmunizarán a adultos mayores en cada una de las 10,000 unidades médicas del país, empieza a generar un nuevo frente de confrontación.

Estas brigadas de vacunación de COVID-19, también llamadas “correcaminos”, tendrán un componente que ha causado polémica por su afinidad con Morena.

López Obrador declaró que se “aprovechará” la organización de estos servidores públicos para llevar la vacuna a 3 millones de adultos mayores que viven en zonas más marginadas y apartadas.

“Tal como se hace con los apoyos y pensiones que se les dan porque no tienen cerca una sucursal bancaria”, dijo.

Negó que estas brigadas tengan fines o “uso electoral”.

Por toda respuesta, el mandatario aseveró que se trata de “una estrategia nacional muy importante, tenemos que cuidar que no se utilice la vacunación con propósitos electorales”.

El propio mandatario se encargó de recordar cuántos son y cómo funcionan esos “Siervos de la Nación”:

“Hay 20,000 servidores de la Nación en el país. Ellos son los que atienden a adultos mayores, atienden programas de Sembrando Vida, los Jóvenes Construyendo el Futuro, becarios”.

Están en todo el territorio. Para que quede muy claro, no hay un municipio en México, de los 2,500 municipios, donde no haya un programa integral de desarrollo, no hay un pueblo donde un adulto mayor no reciba una pensión”.

Desde el inicio de su mandato, creó esos presuntos Centros Integradores del Bienestar, para pagar las pensiones a los adultos mayores y personas con discapacidad que viven en las zonas más apartadas y marginadas.

Los Siervos de la Nación son los que hacen esta labor de entrega de recursos, aunque hasta el momento no se ha dado a conocer el padrón actualizado de cuántos son los beneficiados.

Graciela Teruel, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad de la Universidad Iberoamericana aclaró:

“Ya se tenía trabajado un padrón, bajo la secretaría de Sedesol o Bienestar, con las listas de beneficiarios, con más de seis millones de familias beneficiarios, y desapareció, y en su lugar se empezó a levantar el Censo de Bienestar, con voluntarios siervos de la nación, que no son personas capacitadas para hacer levantamiento de información y lo hicieron sin que existiera normatividad”.

En las redes sociales ya se preguntan: “¿Por qué se necesitan más siervos de la nación que vacunadores en una campaña de vacunación?”

 

 

 

 

 

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