Solo una de cada tres niñas y niños menores de seis meses recibe lactancia materna exclusiva en México
En México, 95% de las niñas y los niños menores de dos años recibió leche materna alguna vez. Sin embargo, solo 34.2% de los menores de seis meses mantiene una alimentación basada exclusivamente en lactancia materna, de acuerdo con datos difundidos por UNICEF México.
En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, especialistas advierten que la diferencia entre iniciar y mantener esta práctica no depende únicamente de la decisión de las madres, sino de factores médicos, laborales, familiares y emocionales.
Entre las principales dificultades se encuentran el dolor durante el amamantamiento, los problemas de agarre, la recuperación después del parto, la percepción de una baja producción de leche, el cansancio, el regreso al trabajo y la falta de orientación especializada. A estos factores se suman condiciones emocionales como ansiedad, tristeza, irritabilidad y aislamiento durante el periodo posparto.
“La lactancia suele presentarse como una decisión individual, pero para sostenerla se necesita información confiable, una red de apoyo y un entorno que respete las circunstancias de cada mujer. El objetivo no debe ser imponer una única forma de vivir la maternidad, sino facilitar decisiones informadas y proteger la salud física y emocional de las madres. Por eso, en la cobertura de maternidad de Sofía incluimos asesorías de lactancia y acompañamiento psicológico para las mujeres que están atravesando esta etapa”, señaló Adriana Márquez Noriega, Senior Product Manager en Sofía.
Las condiciones laborales representan otro de los principales obstáculos. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2025 México tenía 54.9 millones de mujeres de 15 años y más, de las cuales 71.5% había tenido al menos una hija o hijo nacido vivo.
Entre las madres que formaban parte de la población ocupada, 45.6% trabajaba entre 35 y 48 horas por semana, mientras que 17.4% superaba las 48 horas laborales. Estas jornadas pueden reducir el tiempo disponible para amamantar, extraer leche, asistir a consultas o recuperarse adecuadamente después del parto.
El acceso a servicios de salud también condiciona el acompañamiento durante el embarazo, el puerperio y la lactancia. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social estimó que cerca de 40% de las mujeres en México presentaba carencia por acceso a servicios de salud en 2022.
Aunque esta cifra contempla a la población femenina en general, permite dimensionar las barreras que enfrentan muchas madres para recibir atención médica, asesoría de lactancia o apoyo psicológico durante una etapa marcada por cambios físicos, hormonales y emocionales.
Los especialistas señalan que la promoción de la lactancia debe incluir consultas de seguimiento después del nacimiento, capacitación para identificar dificultades de alimentación y atención oportuna a la salud mental materna. También debe contemplar a las mujeres que combinan lactancia y fórmula, así como a quienes no pueden o deciden no amamantar.
Como parte de su cobertura materna, Sofía brinda asesoría de lactancia y atención psicológica para acompañar a las mujeres durante esta etapa. Estos servicios buscan resolver dudas, identificar posibles complicaciones y ofrecer herramientas para que cada madre pueda tomar decisiones de acuerdo con sus necesidades y las de su bebé.
“La atención no debería concentrarse únicamente en los primeros días después del parto. Las necesidades cambian conforme avanza la lactancia y muchas dificultades aparecen cuando termina la incapacidad laboral o disminuye la red de apoyo familiar”, agregó Márquez Noriega.
La Semana Mundial de la Lactancia Materna se conmemora del 1 al 7 de agosto. Más allá de promover esta práctica, especialistas consideran que la fecha debe impulsar mejores condiciones laborales, acceso a servicios de salud y acompañamiento profesional para las mujeres que desean amamantar.