Periodistas al arbitrio del crimen
Lo que duele es la impotencia. Atacan a periodistas. Los asesinan. Nadie, ninguna autoridad hace nada. Años de asesinatos. Años de impunidad. Hoy es otro periodista asesinado como tantos en esta historia de sangre, muerte y lágrimas. La verdad no peca pero incomoda, decíamos cuando éramos chicos. Y en este país decir la verdad puede costar la vida. Y de hecho cuesta de una u otra manera.