Terror ante redadas en USA; administración Trump insiste en que son criminales

Los agentes de inmigración de EU detuvieron la semana pasada a 680 inmigrantes en la primera tanda de redadas de la presidencia de Donald Trump, informó hoy el Gobierno estadounidense, que defendió que las operaciones se centraron en individuos que supusieran “amenazas a la seguridad pública”.
El secretario de Seguridad Nacional de EU, John Kelly, dio la cifra de detenidos en un comunicado, y subrayó que “aproximadamente el 75 por ciento” de los 680 eran “inmigrantes criminales”.
Esos “criminales” estaban “condenados por distintos delitos, entre ellos homicidio, abuso sexual con agravantes, asalto sexual a un menor, actos lascivos o indecentes hacia un menor, narcotráfico, agresión física, asalto, manejar bajo la influencia del alcohol y cargos relacionados con armas”, afirmó Kelly.
Desde hace días que el temor y la confusión se han apoderado de las comunidades de inmigrantes sin permiso de residencia tras correrse la voz de que agentes federales estaban deteniendo a cientos de inmigrantes en todo el país. No estaba claro el alcance de esa campaña.
Defensores de los inmigrantes sin autorización y abogados de inmigración se afanaban por frenar el pánico y organizar seminarios y campañas a través de las redes sociales para informarle a la gente de sus derechos.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas dijo que las detenciones eran de “rutina” y seguían los lineamientos que hubo durante el gobierno de Barack Obama de buscar a las personas con antecedentes penales o varias infracciones a las leyes de inmigración.
Las redadas abarcaron a casi 200 personas en las dos Carolinas y Georgia, más de 150 en Los Ángeles y unas 40 en Nueva York, según confirmó el servicio de inmigración, conocido por sus siglas en inglés, ICE. Entre los detenidos figuraron un pandillero salvadoreño y un traficante de drogas brasileño, indicaron las autoridades.
Hace una década, las autoridades de inmigración que buscaban individuos específicos a menudo detenían a las personas que estaban con él, en una práctica que fue muy cuestionada por los defensores de los inmigrantes sin papeles. Bajo el gobierno de Obama, las autoridades se enfocaron casi exclusivamente en las personas que representaban un peligro.
Los activistas mencionan el caso de Manuel Mosqueda, un pintor de casas de 50 años, como un ejemplo de los agentes del ICE están yendo mucho más allá.
La semana pasada agentes del ICE se presentaron en la casa de Mosqueda en los suburbios de Los Ángeles buscando a otra persona. Al enterarse de que Mosqueda no tenía permiso de residencia, lo subieron a un bus y lo mandaron de vuelta a México.
Karla Navarrete, abogada de la organización de activistas CHIRLA, dijo que trató de impedir que Mosqueda fuese subido al bus, pero que gente del ICE le dijo que las cosas habían cambiado. Agregó que otro abogado acudió a los tribunales y consiguió que un juez frenase la orden de deportación. Mosqueda se encuentra ahora detenido en una cárcel del sur de California, esperando que se defina su futuro.