Tláhuac, nido de violencia, narcotráfico y crimen organizado

Después de dos meses de larga labor de inteligencia, ayer la Procuraduría capitalina, que encabeza Rodolfo Ríos, desplegó un operativo en el que Raúl Peralta, jefe de la Policía de Investigación, capturó a 11 sujetos involucrados en una serie de delitos, y podrían ser el hilo conductor de la madeja para resolver varios homicidios.
En los cateos a ocho inmuebles en Tláhuac, lo mismo se encontraron armas que droga y vestimenta con siglas de la Policía Federal. En los últimos dos días, Excélsior ha documentado que esta demarcación se ha vuelto un caldo de cultivo de inseguridad y de nepotismo político generado por el delegado Rigoberto Salgado.
El pasado 6 de agosto, ante Martí Batres, en la explanada delegacional, padres y familiares de desaparecidos demandaron la atención y ocupación en estos temas por parte de Salgado Vázquez.
En ese encuentro, que tenía como fin presentar a los diputados del Constituyente, se mencionaron 64 casos de personas muertas y desaparecidas en los últimos meses, donde, a decir de algunos afectados, varios de estos casos fueron motivados por negarse a la distribución de droga. Uno de los ocho predios cateados ayer, ubicado en Jacobo Elija y Don Pascuale, manzana 15, lote 13, colonia Agrícola Metropolitana, dicen las malas lenguas, pertenece a Felipe El Ojos, señalado como uno de los principales narcomenudistas de la zona.
VENTA DE NARCÓTICOS EN LA DOCTORES
La Procuraduría General de Justicia capitalina ejerció acción penal contra dos hombres y una mujer por el delito contra la salud, en su modalidad de narcomenudeo, detenidos por elementos de la Policía de Investigación (PDI) en un local comercial ubicado en la calle Doctor Erazo casi esquina con avenida Niños Héroes, colonia Doctores, delegación Cuauhtémoc. Los imputados fueron vinculados a proceso por el Juez 59 del Sistema Procesal Penal Acusatorio de la Ciudad de México, en funciones de Juez de Control.
Dos personas más de sexo masculino, que también fueron aseguradas durante el dispositivo, quedaron en libertad por operar a su favor la excusa absolutoria contenida en el artículo 478 de la Ley General de Salud y el 140 del Código Nacional de Procedimientos Penales, por farmacodependencia.
De acuerdo con el expediente, agentes investigadores que realizaban labores propias de su cargo, recibieron una denuncia ciudadana que refería que en un establecimiento mercantil de dicho domicilio, los indiciados vendían bebidas alcohólicas y drogas.
Los uniformados se trasladaron al lugar y observaron el momento en que dos jóvenes se acercaron al establecimiento e intercambiaron con los inculpados dinero por dos envoltorios; uno blanco y otro con hierba verde.
Ante esto, los elementos de la PDI se dirigieron a los imputados, les realizaron una revisión y encontraron 3 mil 830 miligramos de cocaína, 800 gramos de marihuana y una suma en efectivo; en tanto, en el local había 19 cartuchos útiles, una bolsa con 13 tarjetas bancarias, una caja de metal rosa y una bolsa de vinil color negro, así como las llaves de un vehículo marca Dodge, en cuyo interior se localizó más enervante.
Tras leerles sus derechos, estas personas quedaron a disposición, al igual que el inmueble, el automóvil y los narcóticos, del agente del Ministerio Público de la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Narcomenudeo, quien los consignó.